Al decir de los actores de la industria, la ecuación es simple: es necesario reducir o al menos mejorar las expectativas sobre el actual stock de vinos a los efectos de esperar con mayor tranquilidad la próxima cosecha. Y para reducir -o al menos mantener ese stock- hay dos alternativas: el mosto o la exportación de graneles.
En el caso del mosto, días pasados se dio un paso interesante. No definitivo, pero un paso al fin, con una reunión que se desarrolló el jueves, en Buenos Aires, donde se consideró la posibilidad de la utilización del mosto para edulcorar las gaseosas.
Debe consignarse en este aspecto que se ha dispuesto elevar el porcentaje de impuesto a las bebidas gaseosas y que ese impuesto se reduciría si son edulcoradas con jugos naturales (entre los que se encuentra el mosto), en lugar de fructuosa. Un cambio tributario que toca intereses muy fuertes, el azúcar de caña, el jarabe de alta fructuosa y las propias elaboradoras de las bebidas.
Hay varios legisladores representantes de las provincias vitivinícolas, tanto en la cámara deDiputados como en la de Senadores, impulsando la aprobación de la norma legal. La Coviar concurrió con una serie de aportes matemáticos que indicarían de qué manera favorecería la medida a las economías regionales. De aprobarse, significaría la posibilidad de derivar, hacia ese destino entre 50 y 60 mil toneladas de mosto.
Debe consignarse que se trata de una medida que se está aplicando en el resto del mundo. Así por ejemplo, en la Unión Europea se prohibió, a partir del 28 de octubre, añadir azúcar a los zumos de frutas, fijando un período de 18 meses para agotar el stock con que puedan contar algunas empresas. En Inglaterra, por su parte, se estableció un impuesto del 20 por ciento a las bebidas que utilicen azúcar en lugar de jugos de frutas para edulcorar.
Se trata de una oportunidad que debe ser aprovechada, aunque el mayor inconveniente que se plantea es el de los tiempos. Sucede que si la ley se aprueba las expectativas mejorarán sustancialmente, más aún si tenemos en cuenta que ya hay informaciones que indican que San Juan pediría que se derive sólo el 10 por ciento de la uva a mosto.
Si ello ocurre, la gente se decidirá por elaborar vino, lo que generaría un aumento en el stock, que actualmente es de 6 meses. Y si ese stock aumenta, influirá decisivamente sobre los precios de la uva y del vino. En el caso de Mendoza, algunos dirigentes han señalado que debería suspenderse el porcentaje y dejar a la libre elección del productor hacia dónde va a derivar sus uvas. Si ello sucede y si la mayoría opta por elaborar vino, la situación se complicará.
La otra medida posible es la posibilidad de adoptar algún tipo de medida que permita aumentar la exportación de vinos a granel.
"No estamos en el peor de los mundos, pero hay que estar atentos", dijo un dirigente consultado, quien agregó que "el problema es que en los momentos de decisiones, no sabemos cómo puede llegar a actuar José Luis Gioja y si ha superado sus problemas de salud", recordando que el gobernador sanjuanino siempre tuvo una influencia importante en la toma de decisiones, incluyendo en ese aspecto los planteos que suelen realizar los productores de la vecina provincia.
Otros temas
Días pasados, la cadena de televisión norteamericana CNNbrindó un informe en el que indicaba que podría llegar a faltar vino en el mundo. Señalaba, entre otros aspectos que esa situación surge del hecho de que se han perdido hectáreas y kilos de uva en la Unión Europea, mientras paralelamente el consumo va en aumento.
"Quizás esté hablando de una perspectiva a largo plazo, pero por de pronto, la actual cosecha de España viene bien. A largo plazo la proyección no es desacertada, porque el gran proveedor de vino en el mundo fue Europa y vienen todavía con el arrastre de subsidios. Pero en el corto plazo la situación no se modificará sustancialmente", se indicó.
Otro de los temas que circularon en las mesas de café fue la queja de muchos bodegueros chicos y medianos respecto de la provisión de insumos, especialmente vidrio. Indican que ese aspecto que las proveedoras de botellas están priorizando los pedidos realizados por las grandes bodegas y a ellos los derivan "para más adelante".
En ese esquema, muchas pequeñas empresas pequeñas y medianas están tratando de ingresar en la venta en botellas de 1,250 litros. "Pero nos encontramos con el problema de que no conseguimos envases", se quejó un empresario, quien destacó además que "nosotros, por un problema financiero, no podemos stockearnos por muchos meses".
Otro de los aspectos que concentró la preocupación fue el de la falta de resolución sobre el aporte de cosecha de los productores respecto de la corresponsabilidad gremial.
"Es necesario que haya una gestión a nivel de Gobierno, con el ministro de Trabajo Carlos Tomada, para que volvamos a tener una reducción del 50 por ciento en las cargas patronales", indicó una fuente, la que agregó que "de no actuarse de inmediato, el productor dejará de pagar esas cargas. Hoy ya hay pedidos específicos donde están pidiendo pagar el 50 por ciento del canon de irrigación, porque están recibiendo el 50 por ciento del agua.
Lo que sucede es que el productor está trabajando al límite de los recursos", mientras las perspectivas a futuro no, por ahora, demasiado alentadoras.