Comprar smartphones en las operadoras suele ser la opción inmediata de la mayoría de los clientes. Las empresas de telefonía comercializan equipos a un valor inferior al del mercado debido a los subsidios que los contratos de servicio ofrecen a los usuarios. Estos beneficios no siempre son los ideales para todos los casos. Al comprar un teléfono al operador el cliente debe renovar el contrato de permanencia y en algunos casos adherirse a un determinado plan de servicio.
