A poco de finalizar el rodaje de "Artax", la película dirigida por Diego Corsini, que protagoniza junto al actor chileno Gonzalo Valenzuela, Celeste Cid habló con Los Andes sobre el personaje que compuso al que define como "una mujer que siempre sale adelante".
Además, ofreció detalles acerca de CID-KOHAN, la marca de ropa que fundó junto a su colega y amiga Paula Kohan, y que ya es una favorita de las famosas, y contó cómo vive la espera de su segundo hijo.
-¿Dónde se filmó Artax, la película que protagonizás con Gonzalo Valenzuela?
-Se filmó una parte en Argentina y otra mayor en Chile. Es una producción chilena pero cuenta con la distribución de Disney, por lo cual va a tener un alcance mayor, es decir que va a poder verse en Latinoamérica.
-¿Y cómo es tu personaje?
-Es una especie de tragedia lo que sucede en la película. Mi personaje es una chica que viene de una familia bastante disfuncional, con padre alcohólico y mal tratador y, en un momento se enamora de un muchacho que trabaja en la finca de esta familia, y él se la lleva lejos: pasan de Mendoza a Chile.
En Chile ella entera de que él pertenece a una familia de mucho dinero. Están juntos y muy bien pero él muere por algo que no voy a contarte (Risas) y ella "hereda" un montón de deudas de la familia de él. Al mismo tiempo, ella tiene un hijo con Asperguer (le pasa de todo) y aún así, tiene la fuerza suficiente para querer salir adelante.
Algo que la ayuda mucho y es muy lindo en la película es que ella, a través de los caballos, empieza a encontrar un nexo entre la dolencia de su hijo y la equino terapia. Es un personaje con mucho empuje, yo lo interpreto cuando es joven y Mercedes Morán cuando es más grande.
-¿Qué es lo que más te gustó de la película?
-Lo que me gusta de la película es que no se embandera con nada. No baja una línea tajante. Estamos en un época donde fácilmente e te engloba en cosas que no necesariamente te representan: si defendés algo femenino, rápido te dicen feminista (aunque no necesariamente lo seas) y así con muchas cosas. De esta película me gusta que no tenga esa vocación de caer en el absoluto.
-¿Cómo trabajaste un personaje que tiene que enfrentar tanto dolor? No parece un personaje con el que tengas mucho que ver hoy por hoy…
-Es verdad, no tenemos mucho que ver, pero sí hay algo a lo que tal vez haya recurrido para construirlo y que se relaciona con que yo conozco esas zonas de dolor, las transité, pasé por eso de no sentirte bien con tu vida y tener que remarla. Quizás no todas la experiencias de la película hayan sido vividas literalmente por mí, pero conozco algunas sensaciones que pueden ser similares, y resuenan en algún lugar de mi persona.
También lo que me viene pasando un poco con respecto al trabajo de actriz es que todo lo que sucede en una película o en una obra de teatro o lo que fuera, terminan siendo experiencias que resuenan en lo personal.
-Junto a tu amiga Paula Kohan llevan adelante una marca de ropa CID-KOHAN ¿Cómo es la cocina y la relación entre ustedes?
-En muchas cosas somos muy distintas y en otras no, pero siempre nos escuchamos. Y en las diferencias que tenemos se abren nuevas posibilidades. Ella es puro impulso y a mí me copa eso porque yo en el trabajo no soy tan impulsiva, disfruto más del laboratorio de las cosas que de los resultados, a veces.
Ella es más de querer resolver veinte mil cosas que a mí me llevaría una semana resolver mientras que a ella le lleva unos minutos. Y a veces sucede que sin darnos cuenta yo estoy haciendo veinte mil cosas y ella está más reflexiva.
Es como que asumimos roles en los cuales siempre una está cubriendo a la otra.Hacemos muchas cosas a pulmón, trabajando a veces hasta los domingos. Pero lo hacemos felices.
-Pasando a lo personal: ¿cómo estás viviendo tu segundo embarazo? ¿Más relajada y canchera que durante el primero?
-No. Todo lo contrario. Si bien estoy feliz y tranquila en el primero yo era muy chica, sólo 19 años, y tenía poca conciencia de algunas cosas, mientras que ahora me aparecen miedos medio irracionales que en aquel momento no tenía. Con mi primer hijo la vida todavía no me había dado conciencia de que algo malo podría suceder.
De todas maneras, estos temores medio fantasiosos se disipan rápidamente y son totalmente diluidos por la felicidad. Es un hijo muy deseado y estoy súper agradecida.