El gobierno publicó en el Boletín Oficial la reglamentación que regulará el funcionamiento de los bonos del blanqueo de capitales. Tanto el Baade como el Cedin se emitirán en láminas desde 100 dólares hasta 100.000 dólares y serán endosables.
El gobierno publicó en el Boletín Oficial la reglamentación que regulará el funcionamiento de los bonos del blanqueo de capitales. Tanto el Baade como el Cedin se emitirán en láminas desde 100 dólares hasta 100.000 dólares y serán endosables.
En principio, se había pensado que el circuito de los bonos sería corto, sobre todo el Cedin, ya que el objeto debía ser la compra de inmuebles, pero al darse cuenta de que ya se hablaba de un mercado secundario, decidieron darle mucha más vida al asegurarle una circulación amplia. Incluso en el mercado secundario los Cedin podrán comprarse en pesos convertidos a su paridad con el valor del dólar, que será el “blue”.
El gobierno encontró con estos títulos una forma de monetizar la economía sin dolarizarla en forma directa, pero generando una especie de cuasi moneda convertible al valor del dólar libre.
Bonos para inversión energética
Los Baade son los títulos que recibirán quienes opten por ingresar sus dólares al circuito formal haciendo una inversión. Estos títulos son nominados en dólares pero no tienen liquidez inmediata sino que tienen un plazo de tres años y se percibe una renta del 4% anual, que se cobrará semestralmente. El capital será devuelto a los tres años en su totalidad.
Estos títulos podrán emitirse registrados, es decir, emitidos a nombre del beneficiario que hizo el blanqueo, o podrá emitirse al portador.
En el primer caso, al estar registrado, los endosos deberían también registrarse, mientras que los segundos solamente se emiten al portador y pueden transferirse con la simple entrega. La posesión del título supone el derecho suficiente para cobrar el mismo al vencimiento, al igual que la renta.
La posibilidad de transferir el bono, ya sea por su simple entrega o por endoso, le asegura mayor liquidez al título, aunque haya que aceptar alguna quita en esta transacción.
Si bien el gobierno tiene muchas expectativas puestas en el Cedin, el Baade es muy importante porque será una vía de financiamiento para YPF, necesitada de muchas inversiones para acrecentar su producción.
Bonos con destino inmobiliario
Este bono es el Cedin, sobre el cual el gobierno apuesta a reactivar el mercado inmobiliario y en el cual ha cifrado grandes esperanzas de atraer a quienes tienen capitales no declarados en el exterior.
El Cedin será un título que recibirán quienes blanqueen una suma de dinero en dólares depositándolos en un banco. La entidad le otorgará un certificado (el Cedin) que solo podrá ser utilizado para alguno de los destinos previstos en la reglamentación. Una vez acreditada la operación, el vendedor de la propiedad podrá reclamar que se le entreguen los dólares billetes consignados en el título.
Según la reglamentación dictada por el Banco Central, los principales destinos admitidos son compra de terrenos, lotes o parcelas (urbanas o rurales), galpones, locales, oficinas, cocheras, viviendas construidas o en construcción, refacción, ampliación o mejoras de inmuebles, así como la compra de materiales de construcción.
Cuando el título es utilizado y el banco verifica la efectiva existencia de la transacción, le pondrá al Cedin un sello con la leyenda “Aplicado”. Luego, el poseedor del título podrá exigir que le entreguen los dólares en billetes o podrá endosarlo de manera indefinida.
Es en esta parte donde el gobierno aspira a que muchos receptores del Cedin opten por endosarlo para hacer nuevas compras haciendo valer su nominación en dólares, con lo cual monetizaría la economía con títulos dolarizados sin tener que emitir moneda.
La reglamentación también despeja dudas que existían en el mercado inmobiliario acerca de los tiempos en que el receptor del Cedin puede hacerse de los dólares. Una vez que el banco puso el sello de “Aplicado”, el BCRA autoriza al banco a entregar los dólares en efectivo.
El banco debe generar un número de transacción, asentarla en el título junto con la leyenda “Pago”, momento en que la entidad deberá hacer efectivo el pago al tenedor del título.
Pero si el tenedor opta por endosarlo, deberá hacerlo con la leyenda Aplicado inserta en el dorso del mismo. A partir de ese momento puede transferirse en forma registrada o en forma libre, como un simple título al portador.
Como el Cedin no tiene fecha de vencimiento puede circular tanto como los distintos tenedores quieran, pero puede hacerse efectivo en el momento que el tenedor de ese momento lo decida.
Lo interesante, además, es que el Cedin puede circular libremente y está exento del impuesto al cheque, tanto en el momento de su emisión como en el momento de hacerlo efectivo.
De esta manera, el Cedin actúa como un medio de pago pero también como un instrumento financiero. Así como hay quienes obtienen préstamos en el mercado de capitales con caución de títulos públicos o acciones, también podrán usarse como garantía para préstamos.
Al no haber ninguna referencia, el valor consignado es convertible al precio del dólar libre, ya sea que exista un solo mercado o que este se mantenga fraccionado.
Pensando en esta operatoria, el que blanquea puede pedirle al banco que le extiendan un solo certificado o varios de valores menores, ya que se emitirán en láminas desde cien dólares pero también podrán emitirse por valores que no sean redondos (por ejemplo, 15.457 dólares).
Finalmente, cuando el título cotice en el mercado secundario, cualquier inversor podrá comprar Cedin en pesos, teniendo en cuenta que, siempre, el título debe haber cumplido la función de servir para invertir en el mercado inmobiliario y tener la leyenda Aplicado. Luego, puede circular libremente.
Basta ahora saber si estos bonos generan confianza y si el gobierno consigue que quienes sacaron o escondieron su plata le crean e ingresen al sistema.