No hay nada definitivo y muchos prefieren esperar a que los hechos marquen las diferencias. Pero, por el momento, se produjo un cambio de humor y de expectativas como consecuencia de la asunción de los nuevos integrantes del Gabinete nacional.
No hay nada definitivo y muchos prefieren esperar a que los hechos marquen las diferencias. Pero, por el momento, se produjo un cambio de humor y de expectativas como consecuencia de la asunción de los nuevos integrantes del Gabinete nacional.
Sucede que tanto Jorge Capitanich, jefe de Gabinete; Axel Kicillof, ministro de Economía y Carlos Casamiquela, titular de la cartera de Agricultura, Ganadería y Pesca, han solicitado informes a diferentes organismos sobre la situación de la vitivinicultura.
"Es un cambio importante, porque uno de los problemas que teníamos hasta ahora era que no teníamos interlocutores hacia quien llevar nuestra inquietudes", resumió un importante dirigente de una de las entidades del sector.
Según se indicó, las consultas de los funcionarios nacionales fueron remitidas a la Corporación Vitivinícola Argentina, al Instituto Nacional de Vitivinicultura y al Gobierno de la Provincia y se estima que el tema también pudo haber sido tratado por Capitanich directamente con el gobernador Francisco Pérez.
Los dirigentes parten de una base para "intentar" ser optimistas. Dicen por ejemplo que Capitanich fue gobernador de una provincia que sufre también los inconvenientes de las economías regionales y que si bien en el Chaco se siembra soja, también hay una importante producción de algodón.
En el caso de Casamiquela, es un hombre que desarrolló gran parte de su actividad en el Alto Valle de Río Negro, por lo que si bien conoce a fondo los problemas de la fruta, también sabe lo que pasa con la industria del vino, a lo que debe sumarse que, por su gestión al frente del INTA, mantuvo permanente contacto con las distintas economías regionales.
Aspectos a los que hay que sumar el resurgimiento de muchos funcionarios que acompañaron a Julián Domínguez en su gestión y que fueron relegados a un segundo plano durante los últimos años. La incertidumbre pasa por Axel Kicillof y es en este caso donde se considera que habrá que esperar a que comiencen a surgir las primeras decisiones en esa cartera ministerial.
Y otro de los aspectos se dio con el discurso que brindó días pasados la propia Presidenta de la Nación cuando aseguró que hay que "profundizar el modelo" y se preguntan cuál es el modelo que intentará profundizar, si el del gobierno de Néstor Kirchner o el de su gestión al frente del Ejecutivo.
El cambio del humor y de las expectativas tiene otra base de sustentación, como es el hecho de la renuncia de Guillermo Moreno, un funcionario al que resultaba imposible llegar para plantear los inconvenientes. De todos modos, se considera que ante el nuevo panorama hay que actuar con inteligencia en razón de que las negociaciones pueden llegar a ser muy duras.
"Uno de los grandes temas es el desfasaje cambiario para poder tener más competitividad y es muy factible que nos respondan que la situación se modificará con la aceleración cambiaria en el mediano y largo plazo. Pero resulta que en el estado actual, la industria no puede esperar tanto tiempo", dijo un dirigente, en razón de que "tenemos la cosecha encima y los precios del vino de traslado no se han modificado".
Los dirigentes creen también que es probable que desde el Gobierno nacional se indique que el mercado interno ha tenido una recuperación en el último año y que hagan hincapié en el modo en que se reparte "la torta" en razón de que los productores siguen siendo el eslabón más débil de la cadena y en este punto se indicó que uno de los funcionarios (Jorge Capitanich) ya había recibido planteos en ese sentido de parte de uno de los dirigentes (Juan José Ramos) de San Juan.
En ese marco de situación, consideran también que la industria, como tal, deberá tener un discurso consensuado, basado en todos los aspectos, incluyendo por supuesto la competitividad.
Y el tema restante, que haya el necesario apoyo de parte de los gobiernos provinciales. "El tiempo es escaso y no podemos perder la oportunidad", destacó un dirigente, agregando que "no vamos a tener éxito si no contamos con el respaldo de los gobernadores?".
Tal como lo hemos señalado las expectativas son medianamente optimistas, pero el inconveniente mayor se centra en los tiempos, porque la cosecha está muy cercana y los precios no reaccionan.
Hay quienes aseguran que la inquietud está ganando a los productores y sólo a modo de ejemplo cabría hacer mención al documento dado a conocer por la Asociación de Viñateros, en el que se indica que los precios pagados por las uvas de la cosecha 2013 están por debajo de los costos para producirlas, agregando que el problema afecta a todas las uvas, incluyendo los varietales.
Dicen que no hay un exceso de stock, aunque dicen ser conscientes de las dificultades que afectan a quienes exportan, especialmente vino embotellado. Plantea entonces la necesidad de que se adopten medidas, entre las que incluye que los operativos oficiales prevean mecanismos tales para que sean los productores primarios reciban el pago en forma directa y que se disponga de fondos nacionales para generar un stock de equilibrio, entre otras.
Grupo de comercio
Días pasados se realizó en Washington, Estados Unidos, una nueva reunión del Grupo Mundial de Comercio del Vino, organismo que se conformó en 1999 y que con el tiempo se ganó el respeto internacional, incluyendo a la Unión Europea.
Está integrado por Canadá, Estados Unidos, Chile, Argentina, Sudáfrica, Nueva Zelanda, Australia y Georgia, a quienes se suman, en calidad de observadores, México, Brasil, China, Uruguay, Japón, Indonesia, Filipinas y Rusia.
Para los asistentes (por la Argentina concurrió Juan Carlos Pina, de Bodegas de Argentina por el sector privado), la participación de los países asiáticos fue fundamental porque se trata del "mercado a ganar", a lo que se suma el hecho de que "dialogar en iguales términos" con Canadá, Estados Unidos y Brasil también es importante en razón de que se trata de los tres principales mercados hacia los que van dirigidos los vinos argentinos.
Para el dirigente sectorial, también es importante dialogar con países que tienen una mayor experiencia en materia de comercialización, como Estados Unidos o Chile, esencialmente en los casos de las medidas para-arancelarias o los reclamos a la Unión Europea sobre la propiedad intelectual, como es el caso de los vinos reserva o gran reserva.
"Otro tema es el del límite máximo de residuos de plaguicidas y cuánto es lo que pasa al vino, como ocurrió en su momento con algunos vinos que fueron bloqueados en Alemania", agregó, indicando que si el tema es considerado "como grupo" las soluciones son mucho más factibles y rápidas.
Ante la consulta sobre si se consideró la información que da cuenta de que podría faltar vino en el mundo, Pina señaló que "eso se puede dar si se abre fuertemente el consumo en los países asiáticos, pero por el momento se considera que en el mundo el vino está, actualmente, equilibrado", advirtiendo entonces que en la Unión Europea, a partir de 2015 se producirá una flexibilización para la implantación de un 1 por ciento más de viñedos por año, con subsidios. "Estamos hablando de sólo un 1 por ciento, pero hay que tener en cuenta las miles de hectáreas con que cuenta", concluyó.