Encontrar un billete de $ 10 en un cajero automático es hoy más difícil que encontrar una aguja en un pajar; hallar uno de $ 50 todavía es posible, pero igualmente representa todo un desafío.
Encontrar un billete de $ 10 en un cajero automático es hoy más difícil que encontrar una aguja en un pajar; hallar uno de $ 50 todavía es posible, pero igualmente representa todo un desafío.
Es que la tendencia indica que los bancos locales recargan los cajeros mayoritariamente con billetes de $ 100, dejando sin opción a aquellos que por diversas circunstancias solicitan dinero de menor denominación.
Bancarios consultados, que prefirieron resguardar su identidad, explicaron que la gente retira cada vez montos de dinero más altos y como la capacidad de los cajeros es limitada, los rellenan con billetes más grandes para satisfacer la demanda de mayor número de usuarios.
Quienes conocen el sector también recalcan la necesidad de que se creen billetes de mayor denominación para evitar que durante los fines de semana o feriados los cajeros se queden sin plata.
Más demanda
En un recorrido por los bancos céntricos, sus encargados aseguraron ser conscientes de que cada vez es más difícil encontrar billetes chicos en los cajeros.
“No se recarga más con los de $ 50, ni hablar de los de $ 10, porque los cajeros tienen poco espacio físico y la gente cada vez necesita más billetes para poder comprar lo mismo que antes”, comentaron en una de las entidades.
Allí también destacaron que los billetes de $ 50 están muy deteriorados y se traban en las máquinas. “Como no se han impreso más con ese valor la mayoría están rotos, en cambio de los de $ 100 sí tenemos nuevos, que son los de Evita”, deslizaron.
En otro banco detallaron a Los Andes que para los fines de semana sólo colocan de $ 100 pero los días de semana siguen manteniendo algunos billetes de $ 50. “Porque podemos reponer de forma más constante”, explicaron.
Lo mismo respondieron en una tercera entidad, pero ellos hicieron hincapié en que respetan lo que buscan sus clientes. “Hoy son muy pocos los que vienen al cajero a sacar $ 10 ó $ 50, porque con ese dinero no te alcanza para nada”, apuntaron.
Mucho dinero, poco efectivo
Otra situación que deben enfrentar los usuarios de los cajeros automáticos es que frecuentemente se quedan sin efectivo, sobre todo durante los fines de semana y feriados.
“Los sábados y los domingos se hace imposible encontrar plata y ni hablar si vivís lejos del Centro”, se quejó Mauricio Ferreyra, un mendocino que suele hacer un recorrido por varias máquinas antes de sacar el dinero deseado.
Para Sergio Giménez, vocero de la Asociación Bancaria en Mendoza -gremio que agrupa a los trabajadores del rubro- esto se debe a que la capacidad instalada de cajeros no alcanza a satisfacer la demanda de toda la provincia.
“En toda la región donde tenemos injerencia -toda la provincia menos los tres departamentos del Dur- hay entre 300 y 350 cajeros. Cada uno tiene cuatro carreteras a los que le entran 2.000 billetes a cada una”, empezó a explicar Giménez.
Con estos números se puede concluir que colocando solo billetes de $ 100, cada cajero puede contener $ 800.000, lo que multiplicado por 350 cajeros arroja un total de $ 280 millones disponibles en efectivo en cajeros automáticos.
“Evidentemente esta cantidad no es suficiente teniendo en cuenta que sólo en los sueldos de los estatales de la provincia se deposita en los bancos $ 720 millones”, comparó el vocero de La Bancaria.
Billetes más grandes
Para Giménez, una solución posible es la impresión de billetes de mayor denominación. “Con un billete de $ 200 podríamos duplicar la capacidad de los cajeros y no habría tanta falta de efectivo”, propuso, mientras postuló como una segunda opción que haya más cajeros.
Rodrigo González, economista de la Fundación Ideal, coincidió con la necesidad de crear un billete más grande. “En 2001 el billete de $ 100 era equivalente a 100 dólares y hoy vale prácticamente el 10% de lo que valía 13 años atrás”, precisó.
Para él, la única explicación posible para que todavía no se haya lanzado al mercado un billete de por lo menos $ 500 es que el Gobierno no quieren reconocer la importante pérdida de valor del peso.
“En cualquier período razonable, a medida que una moneda se fue devaluando se fueron creando billetes de mayor denominación”, aseveró.
Alto acatamiento al paro bancario
Al igual que el jueves, los bancarios mendocinos llevaron adelante ayer una segunda medida de fuerza de una hora- de 12 a 13- durante la cual se vio resentida la atención.
“Terminamos el período de protesta con un acatamiento importante y ahora veremos si aparece alguna respuesta del Gobierno para actualizar el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias”, expuso Sergio Giménez, vocero de la Asociación Bancaria en Mendoza.
El hombre también adelantó que si no reciben respuestas, pararán miércoles y jueves próximos, pero esta vez por dos horas.