Fue una de las películas asiáticas más aplaudidas del año pasado, y su llegada al catálogo de Netflix no ha hecho más que aumentar las expectativas. Pero ojo: el error está justamente en acercarse así a esta película dirigida por Lee Chang-Dong, con su usual morbidez y lirismo, e inspirándose en un cuento del japonés Haruki Murakami.
El error está en acercarse con expectativas, decíamos, porque este filme es uno de aquellos que no dan respuestas; en él actúa ante todo el misterio, pero sin resolución.
Todo parte del encuentro entre Jongsu, un joven con problemas familiares, y Haemi, una amiga de la infancia. Haemi le pide a Jongsu que cuide de su gato mientras ella hace un ansiado viaje a África. Cuando vuelve aparece la tensión, pues allá conoció a Ben, un compatriota del cual ella se hace íntima amiga. Ben es de clase alta, sofisticado, galante y sibarita.
Todo lo que se va desarrollando a lo largo de dos horas y media (un tiempo algo excesivo para esta historia) se va montando con sutileza y tramando múltiples capas de relación entre los personajes: la diferencia de clase, los cruces sentimentales, la obsesión...
La virtud es cómo Chang-Dong (alabado por su bello filme “Poesía”) va construyendo un relato lento pero denso en cada plano, en los que tampoco se niega el lirismo de la belleza fotográfica. Ningún detalle al azar. Pero tampoco ningún golpe efectista que lleve el registro al mero drama o, en su momento, al thriller. Chang-Dong actúa bajo la superficie.
Aunque tenga un guion atrapante y con buenos tiempos, la película resulta larga. Aunque todo esté tramado con sutileza, “Burning” puede decepcionar a quienes buscan más respuestas esclarecedoras.
La ficha
Burning (Buh-ning)
Corea del Sur, 2018
Dirección: Lee Chang-Dong
Duración: 148 minutos Guion: Lee Chang-Dong, Jungmi Oh (Historia: Haruki Murakami)
Producción: Pine House Film / NHK / Now Films
Fotografía: Kyung-Pyo Hong
Música: Mowg
Reparto: Yoo Ah In, Yeun Steven, Jun Jong-seo, Gang Dong-won, Seung Geun Moon.