Desde el punto de vista productivo, éste ha sido un buen año, en general, si bien la superficie cultivada ha seguido cayendo, ya que para esta temporada 2013/2014 se sembraron entre 7.500 y 7.700 hectáreas -según la fuente- frente a las aproximadamente 8.500 del ciclo anterior.
Mariano Ruggeri comenta que “en general los calibres son buenos, ya que, al sembrar menos superficie, los productores han podido cuidar un poco más los cultivos”.
En cuanto a lo sanitario, “observamos alguna partida de la zona Norte con incidencia de acualina, un problema que se manifiesta en dientes malformados. Mientras que en el Valle de Uco (la zona de mayor producción) la calidad es buena”.
Explica que esa malformación se presenta por condiciones de mucha amplitud térmica, durante los períodos de encabezamiento. Recuerda que “para los inicios de la primavera hubo nevadas, luego se dieron altas temperaturas”. Apunta que esa amplitud es mala, y que “los picos de calor afectan más que el frío”. Los frutos afectados (de variedades precoces) estaban encabezando cuando se dieron esas condiciones del clima al norte del río Mendoza.
Daniel Espósito coincide en que “es buena la calidad del ajo morado y del ajo blanco, el clima nos acompañó bastante bien en la cosecha. En cuanto al ajo colorado, estas semanas son de definición, “hay que ver qué nos depara el clima”. Reconoce que están un poco sufridos los colorados, debido a las altas temperaturas”.