24 de noviembre de 2015 - 00:00

Bradley Cooper: Actor todoterreno

Actor, productor y próximo a debutar como director, volverá a ser protagonista en “Una buena receta” y secundario en “Joy, el nombre del éxito”, dos títulos que se verán en enero y que podrían volver a acercarlo al Oscar por cuarta vez.

Bradley Cooper no para. Y desde que empezó a ser reconocido con la saga “¿Qué pasó ayer?” en 2009, ha venido estrenando a razón de dos y hasta tres películas por año. Ese mismo 2009 lo tuvo además en el hoy olvidado thriller de terror “Caso 39” junto a Renée Zellwegger y en la comedia coral “Simplemente no te quiere”.

Al año siguiente acompañó a Liam Neeson en el film de acción “Brigada A” basado en la serie homónima de los años 80, compartió un sorpresivo y romántico viaje en avión con Julia Roberts en “Día de los enamorados”, mientras rodaba el segundo título de la saga de amigos resacados en Las Vegas.

En 2011 compuso al escritor con bloqueos creativos que descubre una droga milagrosa en “Sin límites” y estrenó “¿Qué pasó ayer? II”, en tanto que 2012 fue el año de su primera nominación al Oscar con “El lado luminoso de la vida”, estatuilla que terminó ganando su compañera de reparto Jennifer Lawrence. También en 2012 compuso a otro escritor, esta vez plagiario, en “Palabras robadas”, y fue el conductor de una banda de ladrones en “Fuga explosiva”.

2013 volvió a tenerlo en la mira del Oscar con “Escándalo americano”, estrenó “¿Qué pasó ayer? Parte 3” y fue un ambicioso oficial de policía en el demoledor drama “El lugar donde todo termina”.

El año 2014 significó una especie de “impasse” en la trayectoria de Bradley Cooper. Apenas estrenó “Serena”, un drama romántico ambientado en los años 20 estadounidenses que volvió a reunirlo con Jennifer Lawrence, y puso su voz al personaje de Rocket Racoon en “Guardianes de la galaxia”.

Pero a comienzos de este año fue nuevamente candidato al Oscar, este vez en el rubro Actor protagónico, por su rol del soldado Chris Kyle, cuya puntería y precisión milimétricas se volvieron legendarias durante la guerra de Irak, en el film de Clint Eastwood “Francotirador”.

Y por si fuera poco también estrenó “Aloha”, una comedia romántica en la que encarna a un contratista militar en Hawaii que se debate entre dos amores (Rachel McAdams o Emma Stone). Y se apresta a estrenar dos títulos más que llegarán aquí en enero próximo y que muy probablemente lo volverán a encontrar en alguna terna de los Oscar 2016 que se entregarán en febrero.

Un gran cocinero

Bradley Cooper no era ningún novato en la cocina cuando decidió asumir el papel del ficticio chef Adam Jones, premiado con estrellas Michelin, en la película “Burnt” que aquí conoceremos como “Una buena receta”.

Cooper creció en Filadelfia en el seno de una familia amante de la buena comida. Algunos de sus recuerdos favoritos son de su abuela haciendo pizza, pastel de queso y ravioles caseros. Fue asistente de camarero en un restaurante griego allí, mesero en un lujoso establecimiento cerca de la Universidad de Georgetown y ayudante de cocina en un local de comida italiana y de mar en Somers Point, Nueva Jersey.

Un día, según contó él mismo, cortó y limpió 620 pollos y nueve cajas de pimientos y además hizo masas y salsas.
Pero no le contó nada de esto a nadie cuando comenzó a codearse con cocineros del calibre de Michelin para prepararse para el rol de Adam Jones en la película que se estrenará entre nosotros el próximo 28 de enero.

“No les hubiera interesado”, dijo Cooper, riendo. Además, necesitaba poner manos a la obra si iba a interpretar de manera creíble a este importante chef en busca de una tercera estrella de Michelin. No iba a poner a prueba de profesionales el dominio que tenía hasta el momento del cuchillo de cocina”.

Autenticidad sobre todo

En “Una buena receta”, Adam Jones no es solo un erudito en la comida, también tiene un problema de drogas que lo apartó del mundo de la alta cocina. Aunque el problema está bajo control por el momento, su temperamento es otra historia. ¿De quién iba aprender más que del tempestuoso Gordon Ramsay?

Cooper se entrenó con Claire Smythe, chef ejecutiva del Restaurante Gordon Ramsay en Londres, que tiene tres estrellas de Michelin por sus “muchos, muchos servicios”, dijo el director del film, John Wells. “Todos los actores tuvieron que pasar tiempo aprendiendo de este arte, no lo suficiente como para servir 100 platillos pero sí como para no parecerles ridículos a otras personas que saben de esto”.

Cuando llegó el momento de filmar, optaron por la autenticidad sobre la artificialidad: rodaron en una verdadera cocina y prepararon platillos de verdad. Cualquiera que no fuera un actor era de hecho un cocinero de un restaurante reconocido por Michelin, y el presentador del programa de la BBC “Master Chef”, Marcus Wareing, estuvo detrás de cámaras tanto diseñando los menúes como supervisando la técnica de todos.

Los actores sintieron el estrés y el dolor que implica trabajar en una cocina, a veces literalmente, con cortadas y quemaduras.

“Qué dulce. Pasé la mitad de la película con los ojos irritados. Todo era de verdad. Para un actor, eso es increíble. No hubo dobles. No se insertaron las manos de ninguna otra persona”, dijo Cooper. “Soy yo siempre, para bien o para mal”.

La seriedad con la que Cooper abordó el papel hizo que Wells lo comparara nada menos que con la gran Meryl Streep, a quien dirigió en la película “Agosto” en 2013.

Wells relató que cuando Streep se presentó para una lectura del guión, apenas comenzó a leer ya se estaba saliendo del libreto.
"Todos los demás estaban como que, 'eh, ah, es algo así, ¿no?'. Y lo mismo pasó con Bradley", dijo el realizador. "Bradley es tan apuesto que la gente no se da cuenta de lo inteligente que es, intensamente inteligente. Cuestiona las cosas y más vale que uno y los demás estén preparados".

Entre amigos

También en enero próximo llegará a las salas argentinas “Joy, el nombre del éxito”, un título en el que Cooper vuelve a trabajar a las órdenes del director David O. Russell y con Jennifer Lawrence en el protagónico (los tres ya habían hecho antes “El lado luminoso de la vida” en 2012 y “Escándalo americano” en 2013).

“Joy”, que se estrenará en los Estados Unidos el 25 de diciembre para entrar a competir en la temporada de premios, se centra en el personaje de Joy Mangano, una mujer que llegó a crear un imperio empresarial a partir de un invento aparentemente simple pero que simplificó la vida de millones de amas de casa: la “mopa mágica”, una especie de trapeador para pisos con balde que permite fregar y escurrir sin ningún esfuerzo.

Bradley Cooper interpreta en “Joy” a un empresario que intentará ayudar a la protagonista en su empeño por llevar adelante a su familia y al mismo tiempo a su empresa, haciendo frente al despiadado mundo de los negocios en el que aliados y enemigos pueden invertir sus roles en apenas un chasquido de dedos.

“He visto ‘Joy’. Es increíble”, dijo Cooper. “No fui gran parte de ella, pero me encanta el papel que Russell me pidió que interpretara. Creamos a un tipo que nunca antes había hecho, ritmos diferentes. Con David todo se reduce al ritmo. Es algo hermoso”.

¿Y tras las cámaras?

Con sus propias ambiciones de debutar próximamente como director de cine, Bradley Cooper también ha estado usando sus proyectos recientes como una oportunidad para aprender mientras decide cuál será su ópera prima. Este año se habló de hacer una nueva versión de “Nace una estrella”, que fue éxito en 1937 con Janet Gaynor y Fredric March, luego en 1954 con Judy Garland y James Mason, y en 1976 con los protagónicos de Barbra Streisand y Kris Kristofferson.

También Bradley Cooper ha venido produciendo la mayoría de sus últimos proyectos, incluyendo “Sin límites”, “Francotirador”, “Escándalo americano” y “El lado luminoso de la vida”. Y Russell lo ha acogido bajo su ala.

“Ha sido como ir a la escuela de cine”, dijo este actor multifacético que, por si fuera poco, también estuvo nominado a un premio Tony por su protagónico sobre las tablas de “El hombre elefante”, tanto en Nueva York como en Londres.

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