La historia dirá que antes de aprender a hablar, el pequeño Néstor Iván ya había logrado su primera conquista social: la vacuna contra el meningococo será gratis. Todo ocurrió cuando estando “en Gallegos” -así lo contó la Presidenta por National Chain-, su nuera, Rocío, se quejó de que debió erogar pesos 1.500 por dicha aplicación para el nene. Indignada, la abuela levantó el teléfono y la incorporó al calendario de vacunación. Vox nieto, vox dei.
Pero volvamos a Néstor Iván. Este nieto de abuela recuperada (del hematoma subdural) deja al descubierto el nivel de autocentrismo en la toma de decisiones. Si la estatua de Colón y el precio de la vacuna molestan, se sacan. Y si el Club de París exige 9.700 millones cuando a setiembre de 2013 la cifra registrada por capital más intereses era de 6.089 millones, se ponen.
La que asumió prometiendo mejorar la calidad institucional -recuérdese la plataforma de campaña 2007- pronto mutó y se fue por la rama evolutiva que más le convino. La antropología política lo explica así: “A diferencia del Homo republicanis, que usa cinco, el Homo populista cree que puede manejar un país con dos dedos: con el índice, que señala, y con el pulgar, que sube o baja.
Para el Homo populista, el pulgar será oponible. Su opinión, no” (curiosidades de la evolución: el pulgar abajo lo estrenó el Australopithecus y fue usado tanto por Nerón para mandar a los cristianos a los leones como por Menem para mandar a María Julia a los leones). Pero Boudou no teme. Le mira la mano a la Emperadora y sabe que ella no se lo baja. Lógico: ¿y si el rockstar canta?
“Quiero que la indagatoria sea transmitida en vivo y, si se puede, por TN”, redobló la apuesta el Vicepresidente. Y amenazó a Ariel Lijo: “Quiero que todo el mundo vea lo que le voy a decir el lunes en la cara”. Las cadenas de electrodomésticos, agradecidas. Por primera vez, una indagatoria podría vender más televisores que un Mundial.
El furor que no genera todavía el equipo de Sabella lo produce la definición de los casos de corrupción. Mientras Campagnoli es declarado ciudadano ilustre por la Legislatura porteña, su repudio crece dentro del oficialismo. No importa si hace 15 años el fiscal promovió la investigación penal sobre la venta fraudulenta del predio de La Rural y pidió la indagatoria a Menem.
En ese momento era un héroe K y gracias a su trabajo el Gobierno redactó el decreto de expropiación. Hoy, tanto Campagnoli como el juez Lijo para el oficialismo son los nuevos Julio Cobos. En El juego de la Vida, la Argentina retrocede seis casilleros (años). En los próximos meses escucharemos que no se trata de una investigación sobre corrupción, sino de una intentona destituyente y la palabra Magnetto volverá a las mesas argentinas, que siempre dan la oportunidad de revolver el café en sentido contrario a las agujas del reloj.
Pero, ¿cómo empezó lo de Ciccone y Lázaro Báez? Con Laura Muñoz, a la que el marido Vandenbroele no le pasó el dinero necesario. Con Federico Elaskar, a quien le “robaron la financiera”. Con la familia Ciccone, a quien “no le pagaron la imprenta”. Todos -algunos de ellos, seguramente non sanctos- fueron los que terminaron destapando las ollas. Son la cola de lastimados y destratados por el kirchnerismo, ansiosos por hablar. Hoy, esa cola es tan larga que podría dar la vuelta manzana a Balcarce 50. Una anaconda de despechados asfixia a la Rosada.
¿Y cuánto rating hace nuestro Animal Planet vernáculo? Lo sabremos con la nueva medidora que competirá con Ibope, el flamante Sistema Federal de Medición de Audiencias (Sifema).
Al igual que la creación de la Secretaría de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional, este nuevo organismo público es, sobre todo, otro ejemplo de un drama agroquímico: todavía no se inventó el glifosato que frene el crecimiento de la planta permanente.