Londres. El Gobierno de Boris Johnson perdió ayer la mayoría en la Cámara de los Comunes tras la deserción de un diputado que se pasó a las filas del Partido Liberal Demócrata en pleno debate parlamentario. Un cambio simbólico que amenaza la estabilidad del Ejecutivo a horas de una votación clave para el futuro inmediato de Reino Unido.
El gesto que terminó de inclinar la balanza fue protagonizado Philip Lee, un antiguo secretario de Justicia 'tory' que votó a favor de la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea (UE) en el referéndum de 2016. En pleno discurso de Johnson, y ante el estupor de los diputados, cruzó la sala para sentarse junto a los liberaldemócratas.
En un comunicado publicado inmediatamente después de esa acción, Lee explicó que lo hacía como protesta por la supuesta intención del Gobierno de "perseguir de forma agresiva un Brexit dañino sin principio alguno".
A su juicio, Johnson "está poniendo en peligro las vidas y los hogares innecesariamente y arriesgando sin motivo la integridad de Reino Unido", alegó.
"En términos más generales, está perjudicando la economía, la democracia y el papel de nuestro país en el mundo. Utiliza la manipulación política, el acoso y las mentiras. Y hace todo esto de forma deliberada e intencionada", añadió Lee en su mensaje.
"El partido al que me uní en 1992 no es el partido del que me voy hoy", explicó este diputado, que desde 2010 ocupa un escaño en representación de la circunscripción de Bracknell.
Lee considera que el Partido Liberal Demócrata es ahora "el mejor colocado para construir la fuerza unificadora e inspiradora que hace falta" y para dejar "un país y un mundo mejor para las próximas generaciones".
Sin mayoría
Con esta deserción, el Gobierno se quedó con sólo 319 diputados –309 del Partido Conservador y 10 del Partido Unionista Democrático (DUP)–, uno por debajo de los 320 que sumarían las formaciones de la oposición. El Ejecutivo de Johnson vería por tanto reducido su margen de maniobra si se constituye un bloque opositor claro frente a sus planes sobre el Brexit.
El Gobierno estaba de hecho sin mayoría, puesto que Lee ya se había salido de la línea oficial en varias ocasiones –según la cadena BBC–, aunque el líder opositor, Jeremy Corbyn, utilizó la deserción como argumento político contra Johnson, a quien advirtió que su gobierno "no tiene mandato, no tiene moral y, desde hoy (por ayer), no tiene mayoría".
Corbyn es el principal promotor de una iniciativa legislativa que pretende impedir que Reino Unido abandone la UE sin acuerdo el 31 de octubre y que está pendiente de ser votada en el Parlamento.
Johnson dijo que esa iniciativa laborista implicaría "una rendición" e insistió en que la prioridad del Gobierno sigue siendo la de garantizar un acuerdo que permita abandonar la UE con garantías claras. "Nunca entregaré el control de las negociaciones de la forma en que demanda el líder de la oposición", afirmó, en el marco de un discurso en el que llamó a los diputados a votar en contra del texto promovido por quienes quieren evitar a toda costa un Brexit caótico.
Para Johnson, el pacto pasa por eliminar la "antidemocrática" salvaguarda planteada para la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte. DPA