Fiel a su estilo polémico, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, volvió a acaparar la atención de buena parte de la región por sus explosivas declaraciones.
Fiel a su estilo polémico, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, volvió a acaparar la atención de buena parte de la región por sus explosivas declaraciones.
"No podemos dejar que Brasil sea un paraíso para el turismo gay", dijo el mandatario durante un desayuno con periodistas.
“Si quieres venir a tener sexo con una mujer, adelante”, agregó.
Los dichos de Bolsonaro generaron repudio en la comunidad LGTB.
Jean Wyllys, un destacado activista, sostuvo que frases como las que dijo el presidente "incitan al odio" contra las minorías.
En tanto, el congresista de Río de Janeiro David Miranda, señaló: "esto no es un jefe de Estado, es una desgracia nacional. Está manchando la imagen de nuestro país de todas las formas imaginables".
El presidente brasileño, un ex capitán del ejército, es una figura muy controvertida cuyos comentarios racistas, homófobos y misóginos han enfurecido a muchos.
Llegó a decir que es "homófobo y orgulloso de serlo" y en entrevistas anteriores afirmó que preferiría tener un hijo muerto que un hijo homosexual. Este tipo de comentarios también fueron condenados fuera del país.
A principios de este mes, el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York canceló un evento para honrar a Bolsonaro. El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, respaldó la campaña y calificó a Bolsonaro como "un ser humano muy peligroso".
Días atrás, Bolsonaro sostuvo que temía que si Cristia Fernández de Kirchner volvía al gobierno "Argentina se convierta en otra Venezuela".
En tanto, ayer, el ministro de Economía, Paulo Guedes, luego de reunirse con su par argentino Nicolás Dujovne, señaló que Argentina tiene “todo el apoyo” de Brasil y destacó las medidas tomadas por el presidente Mauricio Macri para frenar la crisis, en medio de la escalada del dólar.