14 de agosto de 2013 - 23:14

Benito Marianetti y el kirchnerismo

Recordando y reivindicando la figura del político mendocino de izquierdas Benito Marianetti, el autor de esta nota critica duramente la posición de los herederos del Partido Comunista y otros grupos “progresistas” que apoyan al actual gobierno nacional.

"La posición que tomara el Partido Comunista frente al peronismo ha sido la correcta. Mientras otros reagrupamientos, llámense izquierda nacional o lo que se quiera, pretenden aprovecharse del peronismo tal cual es o someterse a él tal cual es, exaltando sus aspectos positivos y ocultando los negativos, los comunistas no quieren ni pueden conciliar, ni quieren ni pueden callar. No pretenden ni pueden ocultar la verdad".
Benito Marianetti. "Argentina, realidad y perspectiva" (1964).

Cualquier pretensión política transformadora que enarbole como banderas la libertad, la fraternidad y la igualdad, supone posicionamientos éticos.

"No robar y no mentir" debe constituir el acompañamiento moral de quienes se precian de progresistas. No es el de este Gobierno, que aunque ha definido su estrategia como "capitalismo serio", la concentración económica, el saqueo, la extranjerización, la inflación, la pobreza y la inseguridad (coimas y corrupción mediante), constituyen sus expresiones.

Sin embargo, el Partido Comunista hoy participa de la gestión del modelo k agro-minero-exportador. Pasó del "viraje revolucionario" de mediados de los '80, que no fue ni una cosa ni la otra, a partícipe y aplaudidor de una política que poco tiene que ver con los intereses populares.

Para tal despropósito invocan a Benito Marianetti. Y dicen a propósito de uno de sus discursos de 1973: "Y ahora, las conducciones comunistas -nacional y provincial-, Patricio Etchegaray y Osvaldo Musatto, respectivamente, podrían repetir, actualizado, aquel discurso".

Nada tienen que ver Pérez y Jaque con Martínez Baca. Al asumir la Gobernación en aquellos años, afirmaba: "Nuestro gobierno no será un gobierno con participación popular, sino un Gobierno Popular; que no es lo mismo. Gobierno Popular cuyo soporte será un proceso continuo de movilización y organización integral del pueblo. En definitiva construir el Socialismo es organizar al pueblo".

Con una nota adicional, los compromisos asumidos por Néstor Kirchner para Mendoza el 9 de octubre de 2002 fueron incumplidos: "Respeto a ultranza de los intereses federales y las soberanías provinciales; lucha contra el hambre y la pobreza como política de Estado; ética política y transparencia en la gestión de los intereses públicos; incorporación a la masa coparticipable de todos los impuestos, tales como retenciones a las exportaciones, impuestos a los débitos y créditos bancarios; eliminación de todo tipo de subsidio a los habitantes de la Capital Federal, como ferrocarriles; ley electoral que elimine la lista sábana; participación y control de los ciudadanos en la descentralización y desburocratización del Estado provincial", etc.

Por otro lado, sabido es que Marianetti dedicó su vida a combatir al monopolio. En particular al vitivinícola, y así lo expresaba: "Cualquiera comprende -sin esfuerzo- que los tres o cuatro grandes consorcios que integran el monopolio del vino, que dominan el mercado vitivinícola, tienen interés en impedir la competencia...

En esta materia, como en otras, ha roto la posibilidad de que exista el libre acceso al mercado por parte de los productores. Demos impulso a un sistema nuevo de realizaciones en materia vitivinícola, que por un lado, liquide el monopolio o que impida, por lo menos, los efectos desastrosos de la política monopolista y que, por otro lado, impulse a los verdaderos productores y trabajadores" (Benito Marianetti. "Nosotros y la Constitución". 1950).

A más de 60 años de aquellas apreciaciones, los distintos gobiernos locales poco han hecho para democratizar el funcionamiento de nuestra industria.

En el almuerzo de fin de cosecha, el titular de los viñateros y bodegueros de Tierras del Este denunció: "Un litro de vino puesto en planchada en tetra-brik vale $ 5,50 la caja. Y llega al consumidor por encima de los $ 10".

Consecuentemente, un puñado de grupos empresariales controla el 60% del mercado de traslado y el 70% de mosto.

La concentración y extranjerización de la economía nacional tienen clara expresión en la vitivinicultura. De allí que en estos últimos años el 50% de los productores de menos de 10 hectáreas haya desaparecido.

Para quienes nos identificamos con el marxismo, lo económico en el análisis de los procesos sociales es determinante. No lo único. Pero sí lo determinante.

Aunque la gestión del oficialismo exhibe algunos aspectos positivos que valoramos, no confundimos las cosas. Ni nos seducen los cantos de sirena, ni enloquecen los puestitos públicos, ni el oportunismo ha sido nuestro fuerte.

Algunos llamados izquierdistas que viven con el síndrome de la Unión Democrática, buscan expiar "pecados" históricos y colaboran con el gobierno para ser también "nacionales y populares". De esa manera creen acercarse a los trabajadores y al pueblo, que los captarán, fortalecerán la fuerza propia y la revolución estará en la esquina. Un despropósito en toda la línea.

Otros que en los '70 abrazaban el guevarismo o el maoísmo, dan hoy volteretas despreciables para terminar bien remunerados recalando en gabinetes de comunas radicales o peronistas, "entregando el alma al diablo".

Cuando no, integrando listas de una oposición que no es tal. Julio Cobos es corresponsable de la vigencia del modelo K. Mientras en algunas comunas, concejales radicales son levantamanos del justicialismo.

Siguen siendo nuestras las banderas de la justicia social, la soberanía política, el federalismo y la independencia económica.

Sin embargo, 100 años de vida institucional demuestran acabadamente que las cúpulas de los partidos tradicionales han sido incapaces de hacerlas realidad. Rotan en el ejercicio del poder, distribuyéndose prebendas en forma proporcional al caudal de votos que obtienen.

Se impone, por ende, fundar una nueva política y el instrumento plural encargado de llevarla a la práctica, desde el rescate de nuestras mejores tradiciones.

Con la anti-política volverían los peores. Que acechan y esperan. Los resultados de una reciente encuesta a propósito de la muerte de Videla dicen que el 32% de los mendocinos consultados desea "que descanse en paz porque vivió una guerra e hizo lo que correspondía". Correlato del "con los militares estábamos mejor", que escuchamos en voz baja todos los días.

El pensamiento y la vida de Benito Marianetti aportan a una perspectiva que haga de la vida, la seguridad, la libertad y la honradez, piedra angular de su construcción. De ninguna manera para avalar el oportunismo, y la demagogia, a funcionarios ladrones y a la corruptela generalizada.
 
Las opiniones vertidas en este espacio no necesariamente coinciden con la línea editorial de diario Los Andes.

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