Un nuevo estudio sobre la cantidad de contaminación de plástico flotante en los océanos del mundo encontró muchísima basura, pero menos partículas chicas de las que esperaban los investigadores, generando nuevas preguntas sobre cómo está interactuando la basura con el ambiente.
Científicos del grupo defensor no lucrativo 5 Gyres publicaron sus descubrimientos en la revista arbitrada Plos One. Los investigadores usaron redes para recabar plástico de partes del océano y posteriormente utilizaron modelos computacionales para estimar la extensión del problema de basura en todo el mundo.
Calcularon que 5,25 billones de piezas de plástico, con un peso de 269.000 toneladas, están distribuidas en todo el océano. Aunque este monto es muchísima basura, los investigadores solo encontraron una centésima de las partículas tamaño arena que sus modelos habían pronosticado.
Las piezas de plástico chicas han sido objeto de gran debate durante los últimos meses, porque son ingeridas por los animales y pueden causar la muerte de peces, aves y otras criaturas.
La nueva estimación de partículas es similar a la de un documento de investigación publicado en julio en la revista Proceedings de la Academia Nacional de las Ciencias. Ese estudio solo encontró 35.000 toneladas de partículas chicas de plástico, mientras que los investigadores habían esperado encontrar millones de toneladas.
Hacia dónde va todo el plástico en el océano es un misterio, dijo Andrés Cozar Cabañas, científico en jefe del estudio de julio, en una entrevista ofrecida entonces a la National Geographic.
La producción de plástico se ha cuadriplicado desde la década de 1980, y el viento, las olas y el sol descomponen todo ese plástico en pedazos diminutos.
“No sabemos qué está haciendo este plástico”, indicó Cozar. “El plástico está en algún lugar; en la vida oceánica, en las profundidades, o descompuesto en finas partículas indetectables por las redes”, explicó.
Los investigadores de 5 Gyres señalaron que el plástico podría estar siendo arrastrado a las playas o hundiéndose en el fondo más rápido de lo esperado. También sospechan de “degradación UV, biodegradación, ingestión de organismos y menor flotación debido a organismos contaminantes”.
Los científicos descubrieron que la cantidad de plástico era similar en los hemisferios Norte y Sur, cosa que les pareció sorprendente “dado que los aportes son sustancialmente mayores en el hemisferio Norte que en el Sur”, escribieron en el estudio. Sugiere que el plástico podría estar moviéndose más fácilmente de lo que creía la gente, indicaron los investigadores.
Los científicos ya han notado que el plástico en el océano representa riesgos para la vida salvaje, desde las tortugas marinas hasta peces y corales.