El comienzo de temporada para Barcelona parecía una extensión de su brillante 2013/2014, pero tras la obtención de la Supercopa de Europa, el martes pasado en Georgia, recibió un duro cachetazo.
El comienzo de temporada para Barcelona parecía una extensión de su brillante 2013/2014, pero tras la obtención de la Supercopa de Europa, el martes pasado en Georgia, recibió un duro cachetazo.
Con Lionel Messi y Javier Mascherano como titulares, el conjunto dirigido por Luis Enrique cayó 4-0 frente a Athletic de Bilbao en el estadio San Mamés, en el encuentro de ida de la Supercopa de España. Los catalanes deberán remontar este resultado el lunes, en la revancha en el Camp Nou, si quieren el trofeo.
El local lo sorprendió y no lo dejó ser el Barça de siempre. El equipo de Luis Enrique presentó varios cambios, entre ellos a Mascherano en el centro del campo, y lució desconocido en el primer tiempo. Sin la pelota y con poco juego colectivo, solo se acercó al arco rival con pelotas profundas para Luis Suárez.