La alineación y el balanceo de las ruedas son dos de los mantenimientos más importantes para garantizar la seguridad, la estabilidad y la vida útil de un vehículo. Sin embargo, muchos conductores creen que deben hacerse con muchísima frecuencia, cuando en realidad los especialistas aconsejan otros plazos y prestar atención a señales claras que da el auto.
¿Cada cuántos kilómetros conviene alinear y balancear las ruedas?
Los fabricantes y talleres especializados de autos coinciden en que el alineado y balanceo de un vehículo debe realizarse, en promedio, cada 10.000 kilómetros o bien una vez al año, lo que ocurra primero.
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Balanceo: se recomienda en cada cambio de neumáticos, cuando se rota la posición de las ruedas o al reparar una cubierta. Un mal balanceo se percibe en vibraciones en el volante, especialmente a altas velocidades.
Alineación: conviene revisarla cada 10.000 km o antes si el auto muestra síntomas como que se va hacia un lado cuando soltamos el volante, desgaste irregular de las cubiertas o dificultad para mantener la dirección recta.
Ni 500 ni 1.000 kilómetros cada cuánto conviene alinear y balancear las ruedas (2)
Factores que obligan a hacerlo antes
Más allá de los intervalos estándar, hay situaciones que pueden alterar rápidamente la alineación y el balanceo:
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Golpes fuertes contra pozos, cunetas o cordones.
Manejo frecuente en caminos de tierra o con baches profundos.
Colocación de llantas o neumáticos de diferente medida.
Cambios en la suspensión o dirección.
En estos casos, lo recomendable es acudir al taller inmediatamente para evitar que el desgaste irregular de los neumáticos reduzca su vida útil o que un problema en la alineación afecte la estabilidad del auto.
Ni 500 ni 1.000 kilómetros cada cuánto conviene alinear y balancear las ruedas (3)
¿Por qué es tan importante?
Un vehículo correctamente alineado y balanceado ofrece varias ventajas:
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Mayor seguridad, ya que mantiene el control en línea recta y en curvas.
Ahorro de combustible, porque evita que el motor haga esfuerzo extra por la resistencia de rodaje.
Mayor duración de los neumáticos, evitando desgastes prematuros.
Más confort de marcha, reduciendo vibraciones y ruidos molestos.
No hace falta alinear y balancear cada 500 o 1.000 kilómetros. Lo aconsejado por los expertos es cada 10.000 km o una vez al año para un buen mantenimiento, salvo que el vehículo muestre síntomas antes o haya sufrido golpes en las ruedas o la suspensión.