La organización Reporteros sin Fronteras (RSF) expresó ayer su “consternación” por el asesinato a balazos de un activista mexicano perpetrado el sábado mientras conducía su programa de radio semanal, lo que demuestra que en México la violencia contra los comunicadores “no tiene límites”. “Un homicidio cometido en una cabina de radio en plena transmisión muestra bien que la violencia contra los actores de la información no tiene límites en el país”, manifestó la organización francesa.
El activista Atiliano Román Tirado recibió varios impactos de bala cuando conducía el sábado pasado su programa semanal llamado “Así es mi tierra” en una cabina de radio del diario El Sol de Mazatlán, cuyas instalaciones se encuentran en la ciudad de Culiacán, del Estado de Sinaloa (noroeste).
El crimen fue cometido por dos individuos que irrumpieron por la fuerza en la cabina, donde se encontraban otras tres personas que resultaron ilesas, y abrieron fuego sin mediar palabra. “Los radioescuchas pudieron oír los disparos y luego los gritos de sus compañeros de trabajo, antes de que se interrumpiera la emisión”, detalló Reporteros Sin Fronteras, con sede en París.