jueves 13 de agosto de 2020

Economía

6 maneras de convertir a un primer visitante en un apasionado de tu proyecto

El nacimiento de un blog siempre es una alegría.

  • miércoles, 21 de septiembre de 2016

El post del primer día está lleno de energía, el SEO se lleva a rajatabla y la moral está por las nubes. El problema es mantenerse en ese nivel más de tres meses, justo el tiempo que los entendidos consideran crítico. Más allá de los 90 días, la probabilidad de supervivencia está asegurada aproximadamente hasta en un 20% de los casos. Esto quiere decir que ocho de cada diez blogs no durarán más de tres meses: una pena, ciertamente.

Las razones por las cuales los bloggers desisten antes del primer trimestre son muchas. Unas veces se dan conjuntamente, otras por separado, pero en general el motivo de la muerte prematura de las web es elegir un nicho poco atractivo para uno mismo, no tener referencias dentro de la temática, poner objetivos demasiado altos, pecar de falta de constancia, desconocimiento de las herramientas mínimas del medio, poco amor por las redes sociales o el mailing, etc.

Nacer, gatear y crecer en la Red: las visitas

Por muy apoteósico que sea el lanzamiento de una web, no se puede volar sin aprender a correr. Y para correr, antes hay que gatear. Es más probable permanecer vivos como blogger yendo lentamente que nacer con un pan de tráfico debajo del ratón. Más que nada porque el efecto rebote conllevará en cuestión de semanas un descalabro tan potente como el subidón de los primeros días. A no ser que se tenga preparado un plan de emergencia para aprovechar un posible despegue de ensueño.

Como puede comprobarse, la preparación del "parto" de la web es fundamental, y éste pasa por:

1) diseñar una página de presentación simple, llamativa y directa;

2) desplegar las herramientas necesarias para captar suscriptores, es decir, quedarse con los mails de los visitantes para transformarlos en suscriptores. Evidentemente, debe hacerse buen uso de las bases de datos que se vayan creando con el envío de newsletters atractivas y el diseño de contenidos de calidad.

Generando tráfico en los primeros meses de vida

En todo caso, el objetivo en estos primeros meses es generar tráfico (de calidad, claro). Obtener los mails de las visitas primerizas es recomendable; tanto que debe hacerse lo que sea para conseguirlos, incluso "regalando" contenido a cambio. Pero más recomendable aún es mover la recién nacida web en las redes sociales, incluyendo los grupos de Facebook relacionados con el nicho de la web. Es una opción que funciona bastante bien, pero hay que tener cuidado con el tema del spam. Lo ideal es presentarse formalmente en el grupo y pedir permiso a los administradores.

Junto al movimiento en redes sociales, la mejor forma de generar visitas los primeros meses (y el resto de la vida de la web en realidad) es comentar en webs o Fanpages de bloggers relevantes en el nicho y hacer colaboraciones, todas las que se puedan y más. Ni que decir tiene que un mal comentario puede dejar el lanzamiento de la web en mal lugar, o al menos entorpecer el crecimiento del blog; así que a la hora de comentar hay que hacerlo con conocimiento de causa y aportando argumentos con fundamento.

Cómo llamar la atención a un visitante novato

Todas estas prácticas no servirán de nada si la web es incapaz de retener a los nuevos visitantes o convertirlos en reincidentes. Hay trucos para conseguir este objetivo, pero nada supera la fuerza de crear contenido de calidad y difundirlo en redes sociales haciendo uso de herramientas de marketing de contenidos. El problema es la competencia existente en la Red, es tan brutal que puede inutilizar cualquier campaña por muy buena que sea.

Hay que sorprender, destacar, llamar la atención, cualquier cosa con tal de que el visitante no pase de largo. De nuevo, ofrecer contenido gratuito es una buena idea, pero ante todo está el aspecto. Eso de que una imagen vale más que mil palabras se hace patente en este caso, así como aquello de dime con quién te relacionas y te diré cómo trabajas. Por lo que nunca está de más colocarse bajo el paraguas de algún influencer, si se tiene esa suerte, o apoyarse en colaboradores con más experiencia.