Como presidente de la Asociación Olivícola de Mendoza (Asolmen) y máximo referente de la entidad que nuclea al sector a nivel nacional, tiene una visión amplia de la actividad en todas las provincias productoras.
Como presidente de la Asociación Olivícola de Mendoza (Asolmen) y máximo referente de la entidad que nuclea al sector a nivel nacional, tiene una visión amplia de la actividad en todas las provincias productoras.
Su establecimiento aceitero enclavado en Rivadavia, al Este de Mendoza, queda expuesto -como el resto de las plantas industriales- a una previsible reducción de la actividad por la escasez de materia prima que sobrevendrá a las contingencias climáticas de la pasada primavera.
Cuando Armando Mansur dialogaba con Fincas, a comienzos de semana, el Ministerio de Agroindustria de Mendoza gestionaba en Buenos Aires la inclusión de la olivicultura en el Decreto de Emergencia Agrícola Nacional dictado por el Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca de la Nación, hasta ese momento excluida.
-¿Cuantificaron el daño por heladas en la producción de aceitunas de esta campaña?
-Estimamos que va a quedar -en promedio- el equivalente a un 30% de la producción del año pasado que había sido buena. Se calcula que va a quedar el 35% de la aceituna para conserva y el 26% de la aceituna aceitera.
Nosotros tuvimos una reunión en la Federación Olivícola Argentina, donde nos juntamos los representantes de las cámaras olivícolas de Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, Córdoba y Buenos Aires para evaluar la situación. Hay provincias donde algunas zonas van a tener algo de producción, y otras donde, directamente, no hay aceitunas. En otras provincias el daño ha sido más parejo.
-¿Cuál es la producción que estiman por provincia?
-Los representantes de Catamarca calculan que van a tener una producción de más o menos 15 millones de kilos, hay unos 12 millones de kilos en Pomán y 3 millones en el Valle Central. En San Juan estiman, también, que van a poder cosechar unos 15 millones de kilos. En la parte oeste, que corresponde a la zona de Cañada Honda y Pedernal tienen aproximadamente 10 millones de kilos, y otros 5 millones en el Este.
Mendoza va a estar entre 12 y 14 millones de kilos. La Rioja es la que más tiene, unos 37 millones de kilos en total. La zona de Aimogasta no tiene producción, el Valle Central riojano tiene unos 12 millones de kilos; y Chilecito tiene una estimación de unos 25 millones de kilos (es la zona que más va a producir este año en el país). Buenos Aires, en la zona cercana a Bahía Blanca, tiene alrededor de 4 millones de kilos, y Córdoba tiene muy poca producción, porque la zona de Cruz del Eje tuvo problemas por falta de agua, en la zona de Villa Dolores será donde se encontrara la mayor producción de esta provincia.
-¿La merma en la producción fue consecuencia del mismo fenómeno en todos lados?
-En Mendoza, el viento Zonda provocó tanto o más daño que las heladas. Pasado el período de heladas éramos bastante optimistas ya que habían muchas flores, pero después llegaron dos vientos Zondas que encontraron a los olivos en plena floración lo que afecto considerablemente el cuaje, provocando los mayores daños en la producción.
-¿Qué cree que puede hacerse para atenuar el impacto negativo de esta temporada?
-Nosotros vamos a pedir la declaración de emergencia económica para el sector industrial a nivel provincial, porque a la actividad primaria se le declaró la emergencia agropecuaria, como consecuencia de los problemas que ha tenido este sector en nuestra provincia. Estamos muy preocupados.
Nos va a resultar muy difícil sostener las estructuras, porque vamos a tener un año entero prácticamente sin producción, y esto va a repercutir en la pérdida de puestos de trabajo temporario y permanente, tanto en el sector, como en las actividades vinculadas a nuestra cadena de producción. Por eso, en cada zona productiva, la industria hará una presentación formal ante el gobierno de cada provincia. Nosotros, como Asolmen, lo haremos ante el gobierno de Mendoza.
-¿En qué situación venía la industria, después de la temporada pasada?
-Veníamos de una temporada relativamente buena, desde lo productivo. Hubo buena producción de aceitunas para conserva como aceitera. Pero desde el punto de vista comercial, arrastramos todos los problemas que tienen las economías regionales: la pérdida de mercados por falta de competitividad, aumento de los costos internos por una inflación galopante, retraso cambiario, una excesiva presión tributaria, regulación al comercio que entorpece a la actividad trabas de importación de insumos, repuestos, y maquinarias para el sector industrial, fletes nacionales con costos muy elevados.
-Estos problemas no se resuelven de un año para el otro...
-La olivicultura argentina se encuentra frente a una crisis muy difícil de resolver para la próxima campaña.
Debido a esto, en el Norte argentino hay empresas que le ofrecen a su personal retiros voluntarios, para su posterior cierre, siendo visible y notorio el abandono de cientos de hectáreas de plantaciones.
Este mismo panorama se producirá en Mendoza, si no se implementan medidas urgentes que tiendan a paliar las actuales dificultades. Es por ello que estamos gestionando con los funcionarios de nuestra provincia un encuentro en el que busquemos en conjunto los caminos que nos permitan resolver esta grave situación.
Los problemas son bien conocidos por las autoridades provinciales, por lo que confiamos en encontrar esas soluciones.