Los argentinos consumen cerca de 110 chicles promedio per cápita al año y mientras que los niños y adolescentes prefieren los que les permitan hacer globos, los adultos optan por variantes sin azúcar, para refrescar el aliento o evitar los atracones de hambre.
El mercado de las gomas de mascar factura en Argentina alrededor de 1.500 millones de pesos por año y en la variantes de los chicles para adultos las ventas llegan a 473 millones de packs anuales en todas las marcas, según un informe de la consultora de consumo masivo Nielsen.