La Argentina solicitó ayer a la Corte de Apelaciones de Nueva York una solución “factible” para terminar con el juicio impulsado por los holdouts, a través del cual reclaman la cancelación de 1.330 millones de dólares, al tiempo que los acreedores manifestaron que “el país debe cumplir con los fallos porque tiene capacidad de pago”.
“Estamos tratando de persuadir a la Corte para que haga algo que sea factible y que no cree una confrontación terrible”, dijo el abogado del país, Jonathan Blackman, de acuerdo a despachos de noticias de agencias internacionales.
En tanto, Theodore Olson, abogado de los holdouts, reclamó la cancelación total de los papeles impagos y afirmó que “la Argentina tiene capacidad para pagar a los bonistas”.
La audiencia en la Corte de Apelaciones se extendió por más de dos horas y contó con la presencia del vicepresidente, Amado Boudou, y del ministro de Economía, Hernán Lorenzino.
Durante el trámite judicial los abogados argentinos advirtieron que el país no “obedecería voluntariamente” una orden para pagar el total de la deuda en manos de holdouts, pero mostraron la voluntad de alcanzar un acuerdo al pedir a la Corte una solución “factible”.
Asimismo, enfatizó que “estamos muy interesados” en honrar “nuestra deuda reestructurada”.
Por su parte, los abogados de los tenedores de deuda argentina que aceptaron los canjes de 2005 y 2010 y están cobrando sus acreencias puntualmente, pidieron al Tribunal que no bloquee los pagos programados.
Para justificar su pedido, señalaron que la ley no debería convertirlos en “rehenes” de las demandas de los “holdouts” y sostuvo que “no queremos que interfieran con nuestros derechos contractuales privados”.
Al respecto, Olson, letrado del Fondo NML Capital, afirmó que no buscan una orden judicial que perjudique el pago a los bonistas con deuda reestructurada.
Siempre de acuerdo a los reportes internacionales, durante su exposición el abogado de los fondos querellantes sostuvo que la Corte de Apelaciones de Estados Unidos no puede rendirse ante la presión de Argentina que busca incumplir con sus obligaciones.
En tanto, un juez de la Corte consideró “más que curioso” -según el parte de agencias extranjeras- que Argentina no hiciera “un esfuerzo de buena fe” para depositar fondos en cuenta de garantía para “holdouts”.
Por su parte, el vicepresidente, Amado Boudou, desafió ayer a la Justicia de los Estados Unidos al asegurar que la Argentina “en ningún caso va a incumplir su ley y sólo le pagará a aquellos acreedores que aceptaron las reestructuraciones propuestas en 2005 y 2010”.
En tanto, el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, aclaró que una solución “factible” -como fue expresada en los argumentos ante el Tribunal-, y de tratamiento “igualitario” implica equiparar a los holdouts, a las condiciones que aceptaron los acreedores en el último canje.
“Tratamiento igualitario implica: un acreedor que aceptó una quita importante en capital y en plazo pensando en que los países y los acreedores tienen que salir juntos; esa solución deba trasladarse a todos los acreedores”, explicó.
“Que se pague a los fondos buitre sacaría el principio de igualdad respecto de los que entraron en canje de 2005 y 2012”, sostuvo Boudou.