4 de octubre de 2018 - 00:00

Argentina depende de Brasil cada día más - Por Rodolfo Cavagnaro

Un posible triunfo de Bolsonaro ayudará a bajar el dólar en Argentina. Uno de Haddad, otra corrida hacia la moneda estadounidense.

El próximo domingo se llevará a cabo en Brasil la primera vuelta de las elecciones presidenciales, que tuvieron el condimento de la expectativa que generaba la posibilidad de que el ex presidente Lula Da Silva, preso, pudiera participar. Esto fue negado por la justicia en todas sus instancias y finalmente Lula bendijo a su acompañante de fórmula, Fernando Haddad.

Lo cierto que lo que sorprendió a los electores y a los mercados fue la aparición de un  jugador inesperado, un militante de ultra derecha, Jair Bolsonaro, quien comenzó a encabezar las encuestas. Al dejar su lugar Lula, Haddad comenzó a subir en las encuestas planteando que, en una segunda vuelta, podría ganarle al candidato derechista.

Pero los que están preocupados son los inversores. Mientras Bolsonaro estuvo al frente los mercados se movieron con tranquilidad, ya que este candidato es considerado “amigable” con ellos, mientras que el hombre de la izquierda no ha podido convencer a los mercados y la posibilidad que éste triunfe ya hizo alejar a muchos inversores que se deshicieron de activos brasileños e hicieron devaluar la moneda nacional, el real.

Pero mientras la incertidumbre se apoderaba de los mercados de nuestro socio comercial, en nuestro mercado, muy sensible y alterado por los últimos acontecimientos, cualquier noticia rara produce un efecto mayor de daño que en otros lugares. Cuando los mercados de Brasil se alteraron, la repercusión en el nuestro fue mucho mayor.

Argentina tiene una dependencia de Brasil muy grande. Aparte de nuestra unión como socios en el Mercosur, la cercanía y el tamaño del mercado generan una asociación casi natural que hace que nuestra salud dependa de la salud de Brasil. Y la confrontación electoral genera mucha turbulencia en nuestros mercados dado que cualquier problema en ese país afectaría a nuestra tambaleante economía.

Las relaciones bilaterales estaban bastante estancadas durante el último tramo de la presidencia de Dilma Roussef, ya que el Mercosur había quedado muy estancado a la espera de nuevos acuerdos que lo actualicen. La caída de Dilma no logró despejar las dudas y la gestión del actual presidente Temer tampoco tuvo la fuerza política.

Por estos días nuevas encuestas parecen haber revertido el panorama con buenas posibilidades del candidato derechista, que ha propuesto hombres muy calificados para manejar la economía, bien vistos en términos generales, y esto volvió a entusiasmar a los mercados.

No obstante, hay muchas expectativas y según se den los resultados así responderán nuestros mercados. Un posible triunfo de Bolsonaro ayudará  a bajar el dólar en Argentina. Un resultado favorable al candidato izquierdista generará otra corrida hacia el dólar. Tal es nuestra debilidad y dependencia de Brasil.

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