En su reconocido ciclo de almuerzos, Mirtha Legrand dio voz a una incógnita presente en el imaginario colectivo: "¿Belgrano era gay?".
En su reconocido ciclo de almuerzos, Mirtha Legrand dio voz a una incógnita presente en el imaginario colectivo: "¿Belgrano era gay?".
Todo hace pensar que no, principalmente la existencia de dos hijos. Se cree que dicho mito procede de las dificultades para imponerse que tuvo Belgrano y a su voz aflautada, en un momento dónde ambos rasgos eran sinónimos de homosexualidad. En un tiempo histórico en el que dicha tendencia sexual se castigaba y despreciaba sin consideración.
Recordemos que al observar el pasado siempre debemos dejar de lado nuestra visión contemporánea, algo que resulta muy difícil especialmente en estas temáticas.
Como demostró Tulio Halperín Donghi antes de fallecer, Belgrano tuvo dificultades para imponerse sobre algunos subordinados. Entre ellos a Dorrego, de quien terminó hartándose y destituyéndolo. Pero dada su calidad militar fue reincorporado al ejército del Norte nuevamente. La patria realmente estaba en peligro y debíamos unirnos para vencer al español, conquistando la libertad.
Previo al arribo de San Martín a Mendoza (para crear el Ejército de los Andes), nuestro libertador tomó el mando del Ejército del Norte desplazando a Manuel Belgrano. Cuenta el General La Madrid, presente entonces, que en una reunión a la que acudieron todos los jefes, Manuel Dorrego intentó burlarse de Belgrano "a consecuencia de haber repetido aquél la voz de mando que dio el general San Martín; pero éste así que notó la risa del comandante Dorrego, empuñó uno de los candeleros que había en la mesa, y dando en ella con él, dijo a Dorrego, en alta voz: 'Señor comandante, hemos venido aquí a uniformar las voces de mando y no a reír'; con lo que impuso silencio".
Es decir que al repetir Belgrano con su voz poco grave las palabras de Don José, Dorrego estalló en carcajadas. El Libertador no toleró semejante destrato y lo expulsó del ejército inmediatamente, dándole dos horas para irse a Santiago del Estero. Días más tarde Belgrano pasó por allí y despectivamente "mandó Dorrego a felicitarlo con un loco vestido de brigadier" (La Madrid).
En ese tipo de anécdotas y en el hecho de que Belgrano fue soltero toda su vida encontramos el origen del mito sobre sus tendencias sexuales.
Lo consideramos de este modo debido a que el general tuvo amoríos con varias mujeres, entre las que destacan María Josefa Ezcurra y Dolores Helguero, ya que con ambas tuvo descendencia.
María Josefa era hermana de Encarnación Ezcurra y cuñada de Juan Manuel de Rosas. Antes de contraer nupcias con un primo que se iría del país luego de años de matrimonio, fue novia de Belgrano. Al reencontrase casi una década más tarde el romance se concretó en la existencia de Pedro Rosas y Belgrano. Su padre no lo reconoció y terminó siendo adoptado por los Rosas.
Mientras Josefa daba a luz, Manuel se encontraba guerreando en el Norte del país. Allí iniciaría el idilio con María Dolores, una tucumana 28 años menor. Fruto del mismo llegaría al mundo Manuela Mónica; la niña se transformaría en una hermosa mujer cuyos rasgos recuerdan al prócer.