17 de julio de 2013 - 23:04

El Día del Amigo convoca a hombres y mujeres activos

Una invitación del autor de esta nota a potenciar, a través de este festejo, las buenas costumbres y el diálogo en todos los ámbitos de actividad social.

Felizmente el Día del Amigo ya es una fecha familiar que se transmite año tras año con alegría, porque fomenta la verdadera amistad que se pone de relieve el 20 de julio de cada año a través de múltiples reuniones de grupos de compañeros de trabajo de diferentes actividades. Allí se disfruta el significado de la amistad con simpatía, cariño, comprensión y la alegría del deseado reencuentro.

Buena oportunidad para rememorar recuerdos de tiempos pasados con alegría o a veces con penas, otras anécdotas felices y revivir todo lo que compartimos en la oficina, en el taller, la fabrica, el gimnasio o en diferentes entidades sociales y deportivas durante el año y que por cuestión de tiempo y horarios no se tiene oportunidad para fomentar la amistad y comentario de la vida diaria.

El Día del Amigo se celebra en Argentina y diversos países, ya que su creador, el doctor Enrique Febbraro, trabajó intensamente durante 15 años sobre la idea, que después de encontrar las motivaciones ideales para su creación estableció el día 20 de julio de cada año, fecha tomada para rendir un homenaje al día que el hombre llegó a la Luna, en 1969.
 
Cuando logró que la idea se difundiera ampliamente en Argentina, se dispuso a enviar amables notas a presidentes, gobernadores, alcaldes y primeras autoridades de más de cien países que fueron recibidas con gran aceptación, ya que la finalidad de la iniciativa era lograr que los ciudadanos de cada país cultiven la amistad sincera con mucha comprensión, respeto, lealtad, reciprocidad, solidaridad, etc.

Las reuniones de esta celebración permiten afianzar la amistad, ya que espiritualmente es una necesidad del alma compartirla con amigos queridos mediante un dialogo cariñoso con viejos recuerdos personales y familiares, que sólo en estas oportunidades se pueden disfrutar y han sido postergados a veces por años por no encontrar el momento oportuno que ahora nos ofrece el Día del Amigo.

La vida no está compuesta solamente de cumplir la obligación de trabajar diariamente y compartir el resto del tiempo con la familia.
 
También es conveniente la vida en sociedad mediante la participación en actos comunitarios, concurrencia a espectáculos y frecuentar los amigos, especialmente aquellos muy queridos y que no vemos hace largo tiempo, sin enterarnos que algunos de ellos tienen problema de salud, que están apenados por pérdidas de seres queridos o dificultades económicas que los han alejado de nuestra amistad. En estos casos es necesaria nuestra presencia, el abrazo cariñoso y a lo mejor el consejo oportuno del amigo confiable.

El buen amigo, cuando no tiene la posibilidad del encuentro, se comunica telefónicamente o por mail para tener la satisfacción de estar informado de la vida de una persona a la que estima, ya que ese acercamiento en muchos casos es más confiable que el de un propio familiar. De lo contrario damos la razón al autor de aquel tango que dice: "Que el amigo es amigo siempre y cuando le convenga"… ¡porque con mucha plata vale mucho mas!..

Esa práctica de visitas periódicas de amigos con sus familiares son un buen ejemplo para los hijos, porque las buenas acciones, la cordialidad con los vecinos y el respeto, el saludo y la amabilidad con nuestro prójimo hace también a un principio de amistad.

Reunirse con amigos, además de reafirmar la amistad, invita a crear un ambiente de buen humor y alegría. Cuando estas relaciones de amigos perduran, mejora la esperanza de vida y también los buenos hábitos de las personas. Hay experiencias que al despertarse el deseo de ser útil a la comunidad también impulsan al grupo de amigos a organizarse para atender necesidades básicas de familias con niños en barrios.

Es un buen ejemplo para el Día del Amigo que además de los festejos se concreten iniciativas generosas y que con mucha voluntad y entusiasmo se ayude a solucionar problemas de personas mayores y niños necesitados.

Ahora quiero hacer un cariñoso recuerdo del doctor Enrique Febbraro, creador del Día del Amigo, recientemente fallecido y que un año antes, en un gesto de generosidad, resolvió ceder su creación con derechos y obligaciones de tan cara fecha al Rotary Club de Buenos Aires, como ex rotariano de la Capital Federal y porque se trataba de una entidad de bien público de carácter internacional, con clubes en más de cien países que aseguraban la difusión y fomento del Día del Amigo mediante notas e informaciones en los medios de comunicación de cada país.
Cerraré esta nota con consejos del psiquiatra de fama mundial doctor Guillermo Sadler: "Es una necesidad humana básica tener amigos en quienes confiar, alguien en quien depositar nuestros afectos, pesares y alegrías. He aquí algunos principios para ganar y conservar a los amigos: a) Interesarse en los demás. b) Manifestar aprecio sincero. c) Evitar el espíritu de crítica. d) Pensar más en dar que recibir. e) Cultivar el hábito de la cortesía".

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