Las cualidades genéticas de la variedad, el momento adecuado de corte y especiales cuidados en el momento de henificación, determinarán la posibilidad de lograr una relación tallo/hoja que será concluyente al momento de evaluar la calidad de la alfalfa.
Así se desprende de un informe elaborado por las ingenieras agrónomas Cecilia Rébora y Alejandra Bertona, de la cátedra de Agricultura Especial, Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Cuyo.
Es que, además de la importancia de obtener un buen volumen de forraje, no menos relevante es la calidad que produce un alfalfar, "un aspecto que no siempre se valora de igual manera", indican.
En su trabajo, las catedráticas explican que la relación hoja/tallo (H/T) del heno es un indicador de calidad muy importante. Se busca que esta sea lo más alta posible; ya que las hojas son más digestibles, tienen un contenido de proteína superior y su calidad se conserva durante más tiempo que la de los tallos. Apuntan que "en henos de alfalfas puras, el porcentaje de hoja no debería ser inferior al 40% del peso seco total, lo que equivale a una relación H/T de 0,66".
En cuanto a los factores que pueden determinar en la relación H/T de la alfalfa, en el informe se menciona, por un lado, las características genéticas de la variedad de alfalfa sembrada. Aunque se admite que -si bien puede condicionar la relación H/T- "el rango de variación es relativamente pequeño".
Las profesionales revelan que "en la Facultad de Ciencias Agrarias, en el marco del proyecto de investigación Efecto del grado de reposo invernal de alfalfa (Medicago sativa L.) sobre el rendimiento de heno en el oasis norte de Mendoza', se ha estado comparando la relación H/T de alfalfas de variedades de distinto grado de reposo invernal (grupos 6 a 10); y para el año de implantación, no se han encontrado diferencias entre cultivares; con un valor promedio de 1,17. Esto representa el 54 % de hojas y el 46 % de tallos".
Momento de corte
Este factor tiene una incidencia mucho mayor. Por eso, las ingenieras Rébora y Bertona señalan que "el corte de una alfalfa para producción de heno se debe realizar en un estadio fenológico que permita obtener una cantidad importante de materia seca, con buena calidad (relación H/T lo más alta posible)".
Indican que "este estado se asocia a la aparición de flores y a los rebrotes desde la corona y que la floración es el parámetro más utilizado en nuestra zona".
Se debe tener en cuenta que "cuando se corta una alfalfa con 10% de floración es cuando se obtiene una mayor cantidad de materia seca con alto valor nutritivo; por lo que es en este periodo de floración cuando se compatibiliza cantidad y calidad".
Detallan que "la aparición de rebrotes en la corona es un buen indicador -en el inicio de primavera o fines de otoño- de que, como consecuencia de un acortamiento en los días, las plantas no florecen a pesar de estar en condiciones de ser utilizadas para el corte".
De todos modos, " momento de inicio del corte dependerá de la capacidad de trabajo y de la superficie a cortar, pero como regla práctica conviene comenzar a cortar cuando se observan las primeras flores en el cultivo".
Proceso de henificación
Las catedráticas sugieren (y esto vale para las distintas etapas de la henificación) "poner especial cuidado para evitar pérdida de hojas, a fin de lograr la relación H/T lo más alta posible".
Recomiendan, en ese sentido, "tener las cuchillas bien afiladas en el momento del corte, para evitar el repicado del forraje y la consiguiente pérdida de hojas".
Advierten que "un error bastante frecuente es cortar mucho más pasto por día del que se puede enfardar". Así se trabaja con material "pasado de su momento óptimo de recolección y con elevadas pérdidas de hoja".
Por eso, "resulta conveniente cortar la superficie que se tenga capacidad para enfardar en un día, debido a que el forraje se conserva mejor en la planta que en la andana; disminuyendo el tiempo de permanencia del forraje cortado en la finca".
Otro cuidado para evitar perder hojas es el de "no rastrillar con el forraje demasiado seco; humedad inferior al 30 %, que es cuando comienzan a desprenderse las hojas".
En síntesis, "si además de cosechar kilos de pasto nos interesa que éste sea de calidad, no debiéramos descuidar el momento oportuno de corte (10 % de floración); ni tampoco las distintas etapas del proceso de henificación ya que podemos perder hojas y con ellas calidad del forraje", finaliza el informe.