Un fuerte remezón político generó la noticia del acercamiento del intendente Jorge Difonso al Frente Renovador que encabeza el bonaerense Sergio Massa. No sólo crujió el Partido Demócrata, al saberse que su díscolo y único jefe departamental dio semejante paso político, sino que también en el justicialismo como en la UCR hubo sorpresa y, a la vez, espontáneos contactos con el sancarlino para "desearle suerte".
La mira en Sergio Massa no la puso Difonso recientemente. Se trata de una idea que se fue gestando durante meses y que tomó consistencia luego de las legislativas de octubre. Las diferencias con la conducción del PD y con la política de alianzas que el mismo había fijado el año pasado acentuaron el distanciamiento. Es algo que nunca ocultó Difonso.
Comentan que cuando se iniciaron los contactos con el massismo suponían en San Carlos que la idea podía tener aceptación de sólo una parte de la dirigencia del centenario partido. Sin embargo, en el entorno del jefe municipal dicen que las adhesiones fueron muchísimas al conocerse el vínculo (revelado por Los Andes).
En efecto, durante la semana se supo que desde distintos departamentos de la provincia, ediles y dirigentes demócratas en general se anotaron para participar de la movida frentista pero sin dejar de pertenecer al Partido Demócrata.
En la conducción partidaria, como era de esperar, la noticia no cayó bien. Es que la novedad se produce en el peor momento de la historia reciente del partido, luego de una elección muy pálida que dejó al PD con escasísima representación en la Legislatura. Hasta se llegó a hablar de algún tipo de sanción hacia el intendente sancarlino, pero luego se impuso la calma. "No hay que sancionar a nadie. Hay que conversar y consensuar", dijo públicamente el diputado nacional Pradines.
Los propios dirigentes demócratas fueron los que evaluaron la situación, teniendo en cuenta que el partido debe definir qué alianza le conviene sellar más, de cara a las elecciones de 2015. Hay muchos que siguen hablando de mantener el vínculo con el macrismo, pero también están los que opinan que es una opción que se debe volver a debatir. La decisión de Difonso plantea dos escenarios posibles.
En la búsqueda de consenso, el viernes al mediodía Difonso y el presidente del PD, Richard Battagión, estuvieron reunidos en algún lugar de San Carlos. Battagión dijo que se trató de una "reunión positiva" en la que el intendente departamental descartó toda posibilidad de alejarse del PD. Le comentó al sancarlino que se había dejado de lado toda posibilidad de sanción, previéndose la discusión de fondo sobre qué alianza conviene a los demócratas para dentro de varios meses.
Para algunos no fue sorpresa. Entre los empresarios y políticos que están a cargo de la coordinación del massismo en Mendoza, la revelación hecha por Difonso no constituyó ninguna sorpresa. Admiten que desde hace tiempo el vínculo ya estaba establecido. "No es una casualidad ni una movida de último momento", comentó en reserva una fuente del Frente Renovador local, quien añadió que al cabo de varias reuniones, realizadas en los últimos meses, han surgido coincidencias que alentaron al sancarlino a blanquear su situación.
Entre los que coordinan al massismo mendocino, lo de San Carlos pasa a ser una prueba piloto muy importante. La elección de concejales de marzo será el debut a nivel nacional del Frente Renovador luego de la exitosa elección en Buenos Aires, tanto en las PASO como en las generales de octubre.
