Nuestro país lleva algo más de 200 años de vida. Si se analizan las distintas etapas transcurridas se comprobará que resultaron turbulentas y de períodos de franco desencuentro. En general y por naturaleza no somos proclives al cumplimiento de las normas de convivencia ni respetuosos de las leyes y normativas. Por estar constituido por distintas etnias de muchas corrientes migratorias, se debió recurrir a un marco que permitiera delimitar los comportamientos y reglas de juego que faciliten la convivencia. Ello nos llevó a la creación de la Ley de Leyes, la Constitución Nacional, con implicancia en nuestras vidas, seamos nativos o por opción. En las últimas campañas electorales se ha prometido cumplir a rajatablas la no siempre respetada Constitución Nacional. Sólo se escuchan agravios o denuestos al adversario. La Constitución nos libera de muchos palabreríos y nos brinda la independencia de los tres poderes, el federalismo y la igualdad ante la ley.
Sobre lo primero, no sólo sirve la independencia, sino que son necesarios los aspectos económicos para su funcionamiento. Un detalle no menor es el de los recursos humanos disponibles con su justificación en los aspectos de honestidad, idoneidad y ética profesional.
El presupuesto elaborado en cada uno de los poderes deberá ser ajustado y justificado convenientemente, evitándose personal supernumerario validando antecedentes y trayectoria en la función propuesta, sin designaciones en los cargos de amigos, parientes, punteros, o colegas del partido que no reúnan los tres conceptos básicos enunciados y en número limitado. Los montos y asignaciones no pueden ser modificados salvo situaciones de emergencias, por lo que queda expresamente impedido el pedido de refuerzo o ampliaciones o transferencias de partidas. Para los casos de excedentes, de los importes solicitados se aplicarán sanciones por mal uso de los fondos y daño al erario público al que deben responder, trasladándose dicha reducción del porcentaje equivalente para el próximo ejercicio. Para los empleados de planta se deberá cumplir con el régimen de sanciones y para los cargos políticos, con su patrimonio.
Sobre el segundo punto -el federalismo- hay mucha tela para cortar. Si bien está expresado taxativamente en la Constitución, en los hechos no existe o está muy bien disimulado. Las desigualdades y desprolijidades de todos los años me eximen de mayores comentarios. Los presupuestos, la coparticipación, los planes de obras, los caudillismos, los legisladores que en vez de defender su terruño cumplen, en algunos casos, en la chequera famosa o en algunos con los designios de la servilleta histórica. Prueba de lo que afirmo es la lucha feroz por conquistar los votos de la macrocefalia, (denomino así a Capital Federal y Provincia de Buenos Aires), y el término es del diputado constituyente de mayo de 1853, J.M.Gutiérrez.
Con 34% de la masa votante sólo resta conseguir algo más de los tres distritos interesantes: Córdoba, Santa Fe y Mendoza.... El resto de las provincias está pintado. Un dato anecdótico e ilustrativo lo constituye el hecho que esta situación de hace pocos años indica que en Europa es impensable. En EEUU se debe reunir para lograr esa relación 14 ciudades importantes (New York con 8/9% y California incluidas) y para nuestra vecina Brasil se requieren 40.
Observando los trazados de todos los gasoductos del país, las rutas troncales, el sistema nacional de energía eléctrica, lo que queda de los trazados ferroviarios, parece que nada va a cambiar, de acuerdo al programa ferroviario entre 2016-2025, el análisis de los detalles por provincia, los montos y el personal asignado en los distintos anexos. Considerando que se levantaron ramales de ferrocarril so pretexto de su rentabilidad y eficacia, cuáles no fueron tocados y cuáles serán reforzados y modernizados.
Quiénes, desde hace años, tienen las tarifas de gas (consumen 50% del país), energía eléctrica (60%), agua. Los porcentajes de consumos más elevados se dan en la macrocefalia, que no son generadores de los bienes que consumen inclusive en desmedro de las provincias productoras de los mismos. Las tarifas de gas y luz fueron las más bajas de todo el país desde hace años hasta la fecha.
De los montos de subvenciones al transporte el 70% es para la macrocefalia. Para reforzar el sistema de gas se instalaron dos plantas vaporizadoras de metano: una en Zárate y la otra en Bahía Blanca, nudo de concentración de los gasoductos del sur y del oeste argentino... Este sistema es el que produce el gas más caro, ya que barcos metaneros y las plantas como sistema son altamente costosas pero así se evitan los reclamos de 34% del electorado. Y se incuban negociados.
Es evidente que para salir de las grandes crisis en el mundo se recurrió a la obra pública por ser una rápida generadora de empleo y con resultados efectivos. La crisis del año '30 en EEUU y la post guerra del 45 en Europa, son los ejemplos. ¿No sería más conveniente pensar en el país como integralidad y completar, pero en forma integral la ruta 40, de una extensión de más de 3.300 km?
Completar el eje central Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba, La Pampa hasta Bahía Blanca donde empalma con la Nº 3 hacia la Patagonia.
Las ribereñas, por la costa occidental y oriental del río Paraná y la occidental del Río Uruguay.
Para completar el peine, las vinculaciones entre los distintos ejes mencionados, algunos de los cuales están en funciones y deben replantearse o retrasarse (laguna La Picasa). Pero no se malinterprete... las vías férreas son imposibles de obviar por ser las de mejor performance y costo (ton/km) y con ello pondríamos algo más de equidad y respeto a las economías regionales tan desprotegidas. No sólo de nuevos sistemas de ferrocarriles, locomotoras, vagones en macrocefalia. Cierto es que hacia el interior no se puede hacer nada porque un iluminado levantó gran parte de los tendidos de los ingleses, incluidos los talleres de reparación y mantenimiento en Tafí Viejo, Mendoza (Palmira), Laguna Paiva, Deán Funes y muchas otras y los rieles fueron a fundición a las acerías de Zárate y San Nicolás.
Un tema mayor lo constituye la energía que deberá pensarse seriamente y con las características propias de la región y las disponibilidades de los recursos. Mendoza estaría entre las líderes de la generación hidroeléctrica integral de sus ríos, de usos múltiples con emprendimientos modestos, medianos y aún pequeños casi familiares, sin desestimar las fotovoltaicas y eólicas donde en muchos casos no se comprometen grandes recursos económicos. Incluso puede preverse crédito del Fondo para la Transformación a baja tasa y promocional, no a fondo perdido.
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