Smartphones con pantalla táctil, tablets, horas enteras frente a la computadora en una silla demasiado alta o en un escritorio demasiado bajo. Son todas situaciones que nos empujan a encorvarnos en demasía, adoptando prácticamente una posición fetal.
Estas situaciones, en las que nos encontramos a diario para manipular estos dispositivos tecnológicos, traen aparejadas distintos trastornos en la postura corporal que terminan repercutiendo en la salud.
Los jóvenes, adolescentes y niños son los más afectados y propensos a presentar estos cuadros que están empezando a aparecer en Mendoza, aunque aún no son moneda corriente.
"Los trastornos posturales que se detectan en la provincia están más vinculados al sedentarismo de los chicos, que pasan mucho tiempo frente a la televisión o a la computadora. Tienen que ver con la falta de actividad física, que es lo que fortalece su estructura y corrige los trastornos posturales", indicó el traumatólogo Alejandro Morales, quien aseguró que Mendoza aún se mantiene prácticamente virgen en comparación con algunos países europeos, donde casi la mitad de los chicos tienen la denominada "joroba del videojuego" (ver aparte).
Para evitar esto, los especialistas recomiendan no permanecer más de una hora (de corrido) sentados frente a computadoras o dispositivos electrónicos, que favorecen la adopción de una posición errónea.
Una edad clave
Por más que nos hayamos acostumbrado a las malas posturas (y las hayamos incorporado a nuestra vida cotidiana), no dejan de ser altamente riesgosas para la estructura corporal.
"Son los denominados vicios de posición. Hay que tener en cuenta que, como toda estructura organizada del ser humano, el cuerpo necesita madurar una postura. Y es entre los 8 y los 18 años cuando la estructura esquelética va creciendo y acomodándose, al igual que los ligamentos y los músculos", explicó por su parte el traumatólogo Alejandro Ávila.
El problema, para este especialista, radica principalmente en los teléfonos con pantalla táctil o en las tablets, teniendo en cuenta que llevan al usuario a encorvarse demasiado, doblando la cabeza y prácticamente formando una letra C con todo el cuerpo humano.
"Cualquier alteración que se genere en el momento de formación de algunas estructuras corporales termina afectando y al usar esos productos los chicos terminan doblándose enteros para poder escribir o jugar con los teléfonos. No se ha detectado con fuerza, pero porque es un trastorno que se da cuando el chico tiene muchas horas y muchos días en la misma situación. Por suerte los chicos mendocinos, en su mayoría, todavía alternan las actividades al aire libre y juegos físicos y no pasan mucho tiempo en malas posturas", consideró Ávila.
Además, resaltó que en el caso de niños o adolescentes, es fundamental que exista un control del círculo familiar para impulsarlos a no "encerrarse" en los aparatos tecnológicos e invitarlos a hacer actividad física. "Se recomienda no pasar más de 50 minutos o una hora ininterrumpida sentado usando los teléfonos táctiles. Porque la contracción de la estructura ligamentaria es lo que puede llevar a estos cuadros", agregó el médico a Los Andes.
"Antes había una falsa idea de que lo mejor era la natación para corregir los trastornos posturales. Pero practicar cualquier actividad física de forma regular sirve para afirmar las vértebras y corregirlas (a las malas posturas)", aportó por su parte Morales.
Ambos traumatólogos consultados coincidieron en que el sedentarismo y la obesidad son los principales causantes de estas situaciones que afectan el desarrollo psicomotriz tanto en la infancia como en la adolescencia.
Mariana (22) es una de las tantas jóvenes mendocinas afectadas por el acostumbramiento a las malas posturas. Tiene escoliosis grado tres.
"El médico me dijo que es por el tiempo que pasó en la computadora, y a eso se le suma que en mi casa no tengo una silla con respaldo. Entonces me tiro para adelante sin querer. Además mi PC está en una mesita muy baja y eso también afecta. Me recomendaron natación, pilates y una silla como la gente", reconoció.
