En un contexto donde la sanidad animal es esencial tanto para sostener la productividad como para garantizar el bienestar del ganado y cumplir con las exigencias del comercio interno y externo, los productores ganaderos enfrentan el desafío de demostrar cómo cuidan a sus animales.
Frente a esto, las nuevas herramientas digitales se presentan como aliadas clave para mejorar los sistemas de control y asegurar la calidad de la carne que llega al consumidor.
Una de las innovaciones más efectivas es la caravana electrónica, un dispositivo de identificación individual con tecnología RFID (Radio Frequency Identification), que permite rastrear a cada animal desde su nacimiento hasta que la carne es ofrecida en el mercado.
Cómo funcionan las herramientas digitales
El chip, ubicado dentro de la caravana, emite una señal de radiofrecuencia que contiene un número único de identificación, lo que convierte al animal en una unidad trazable a lo largo de toda la cadena productiva.
Gracias a este sistema, múltiples dispositivos -como balanzas electrónicas, jeringas inteligentes y arcos de lectura- pueden interactuar con una aplicación móvil que recolecta datos en tiempo real.
Esa información, que queda disponible para su análisis individual o grupal, incluye registros sanitarios, nutricionales, reproductivos y de manejo, permitiendo una toma de decisiones más precisa y eficiente en cada etapa del proceso productivo.
Sanidad y trazabilidad
“Además de contribuir con la sanidad del ganado, esta solución ha permitido responder a los requisitos de la Unión Europea, donde se exige no solo la certificación sanitaria sino también la trazabilidad y calidad de la carne exportada”, explicó Fernando Pedemonte, Gerente Multiindustria de Sonda. “Este sistema facilita esa certificación y abre las puertas a mercados que pagan más por productos con respaldo documental”, agregó.
Además, la tecnología aplicada al ganado brinda beneficios adicionales: permite evaluar el impacto ambiental de la actividad ganadera, prevenir enfermedades zoonóticas y aumentar tanto el número de animales como la calidad de la carne producida.
“El campo argentino ha sido protagonista de una evolución constante durante más de un siglo. Hoy, el desafío es incorporar tecnología digital para transformar tareas que siguen siendo manuales y poco eficientes”, señalaron desde la empresa. “Desde nuestra área de innovación desarrollamos soluciones sostenibles que modernizan una industria clave para el desarrollo productivo del país”, indicaron.