Durazno: Mendoza quiere duplicar el volumen de sus exportaciones
Los productores de durazno en Mendoza enfrenta precios bajos y altos costos, mientras buscan en el mercado exterior la salida para sostener rentabilidad.
El durazno en lata es el producto que más se exporta y en 2024 entraron a la economía de Mendoza, unos 20 millones de dólares
El sector del durazno, la fruta estrella del verano, comparte la misma situación compleja y expectante que otras áreas productivas en la provincia: altos costos de producción, un bajo consumo, insumos caros y caída de los precios, entre otros factores. Sin embargo, su industria busca ampliar sus horizontes y aumentar en más de 10.000 toneladas el cupo de las exportaciones sin aranceles de envasados y de pulpas.
Mendoza es la principal productora de durazno del país y la única que lo industrializa. Según al artículo Conservas de duraznos, publicado por la división de industria alimentaria del Estado argentino, bajo el programa "Alimentos Argentinos", el durazno ha sido históricamente la conserva frutal de mayor consumo y su elaboración constituye una fuente relevante de empleo en las provincias cuyanas.
Se trata de una actividad estacional que evidencia grandes contrastes entre las fábricas líderes y las pequeñas industrias; un abanico de marcas que están ligas emotivamente a la mesa de los argentinos.
La producción en contexto
Para describir la situación actual de sector frutícola, el contador Carlos Dávila Hinojosa —productor, presidente de Cámara de Comercio, Industria, Agricultura y Turismo de Tunuyán (CIAT) y miembro de la Federación del Plan Estratégico Durazno para Industria (Fepedi)— explicó: "Si se comparan los precios abonados al productor en las temporadas 2023-2024 con los de 2024-2025, no solo no hubo aumento, sino que el valor recibido cayó un 60%. Esto afectó directamente el capital de trabajo, reduciendo la inversión en labores culturales: menor fertilización, menos recursos para seguir produciendo".
Aclaró, además, que esta situación no es ajena al resto de las actividades agrícolas —como la vitivinicultura, el ajo o la horticultura en general—, que enfrentan una realidad similar. Por ello, consideró necesario repensar las estrategias tanto productivas como las políticas gubernamentales, y destacó el rol de las cámaras en la búsqueda de mayor competitividad sectorial.
En Mendoza, las plantaciones de durazno para industria se concentran en los cuatro oasis productivos: Este, Norte, Sur y, especialmente, el Valle de Uco. Existen diferencias zonales asociadas a la distribución de la producción, los rendimientos, la edad de los montes y la capacidad industrial disponible, entre otras.
El durazno para industria se utiliza para elaborar conservas, pulpa, mermeladas y jaleas. La producción está condicionada por la estacionalidad de la materia prima, cuya cosecha se realiza entre diciembre y marzo.
Dávila explicó que la superficie destinada al sector industrial oscila entre 5.000 y 6.000 hectáreas, lo que representa alrededor del 3% de la superficie frutícola mendocina. Señaló que aproximadamente "el 20% de la producción se exporta" —dependiendo del comportamiento del mercado interno— que absorbe el 80% restante debido a una fuerte demanda histórica.
En 2024, las exportaciones de durazno significaron unos 20 millones de dólares, es decir, alrededor del 1,2% del total exportado por Mendoza. "Si bien no es un porcentaje elevado, es clave abrir nuevos mercados. Este año se habló de ampliar las ventas a México, un mercado muy atractivo para conservas en lata. Se solicitó aumentar el cupo para 2026, lo que permitiría colocar un volumen superior al actual", sostuvo.
El especialista afirmó que esto dinamizaría la demanda, beneficiando directamente a los productores. "No podemos pedir soluciones mágicas a la industria. Pero sí solicitamos al Gobierno políticas que integren al productor dentro de la cadena, incentivando al sector y resguardando a los pequeños agricultores, fundamentales para la economía y también del empleo provincial".
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El prisco o durazno fresco se exporta a Rosario, Buenos Aires y el norte argentino. También llega a Brasil.
El prisco, el más rentable
El durazno para consumo en fresco o prisco, en los últimos tiempos ha venido tonificándose, dependiendo del tipo de cambio y la competitividad que tiene el mercado en Brasil. También se comercializa en Rosario, Buenos Aires y el norte del país. "Ha tenido un precio sostenido en los últimos dos años y en rentabilidad le ha ido mejor que el de industria", señalaron desde el sector.
"El durazno en transporte va a Brasil sin problemas, incluso varias empresas de Mendoza, hace tiempo, exportaban a España en contenedores refrigerados. Pero el tema logístico pasó a ser un gran problema y caímos todos en la comodidad del mercado de Brasil que, si hay algún inconveniente, impacta considerablemente, como le pasa al ajo, por no tener un mercado diversificado".
En caída a nivel mundial
Claramente el sector de producción e industria del durazno viene cayendo en Argentina y en el mundo, tanto en cantidad de hectáreas como en producción. "No obstante, Argentina figura entre los cinco productores de durazno para industria del mundo, lo que revela el potencial que tiene para Mendoza y el país", indicó el directivo.
En cuanto a la situación del productor primario, según Dávila, "obviamente se encuentra en una situación de debilidad en cuanto al capital de trabajo que necesita para llevar adelante un cultivo de durazno. Es fundamental ser eficiente en el manejo de los recursos, gestionar mejor la producción, la energía, la fertilización, el agua y la incorporación de tecnología, a través del riego tecnificado y la energía renovable".
"Todo ese paquete tecnológico es necesario para pretender ser competitivo en un mercado que obliga a gestionar más e innovar permanentemente, no solo en tecnología sino en plantaciones de variedades que se adapten al doble propósito. Por ejemplo, en España una misma variedad de durazno puede utilizarse para consumo en fresco y para lata, lo cual brinda una posibilidad de maniobra importante al productor para que siga siendo rentable".
Dávila Hinojosa reiteró que la situación de los productores y de la industria del durazno es sensible. "Por eso es necesario que el gobierno provincial o nacional dote de competitividad al sector, y que se entienda la necesidad de financiamiento adecuado. Si uno se compara con otros países de la región como Chile, el financiamiento representa el 100% de su Producto Bruto Interno; es decir, su producción está apalancada casi en su totalidad, mientras que en Argentina es solo del 10%".
"Es muy importante, para salir de esta situación, repensar las actividades agrícolas, con financiamiento y reformas impositivas, ya que existe una gran carga tributaria en nuestros precios. Si hablamos de energía, tiene un 40% de impuestos; lo mismo pasa con los combustibles. Entonces, estas reformas son necesarias para que el mercado sea más competitivo y de mayor calidad, que es lo que cada vez se exige más. Además, los otros factores de competitividad también son muy importantes para hacer sostenible la producción de durazno en Mendoza", señaló el empresario, que también es productor.
Una actividad dinámica
El Valle de Uco concentra el 40% del total de hectáreas destinadas al durazno y el 60% de la producción. La actividad es muy importante por los puestos de trabajo que genera y por el dinamismo que aporta a los departamentos de Tunuyán, Tupungato y San Carlos.
"Es fundamental poner en valor, además del financiamiento y de una reforma impositiva y laboral, la competitividad del sector y promover el desarrollo de esta actividad. Que no se sigan perdiendo hectáreas, porque todos los años notamos un envejecimiento de los montes y no hay prácticamente renovación".
También advirtió sobre la alerta por la concentración productiva en la industria, lo que deriva en pérdidas para los pequeños productores y no debería permitirse. "Todos sabemos lo que significa la concentración o la presencia de características monopólicas desde el punto de vista productivo. Hay que repensar qué tipo de durazno producir, para qué mercados y cómo hacerlo. Esa es, de alguna manera, la conclusión".
El proyecto de crear una ruta dedicada al Durazno
El sector está agrupado en FEDEPI (Federación del Plan Estratégico de la Producción e Industria), que trabaja en rearmar el plan estratégico, repensar la comunicación e incentivar el consumo, entre otras tareas.
Una de las iniciativas que se implementaron fue el Festival del Durazno, con la idea de complementarlo con la creación de la "Ruta del Durazno", propuesta por FEDEPI, con el fin de promocionar la actividad, el consumo y mostrar desde adentro la producción, articulada con el enoturismo. La propuesta abarcaría no solo el Valle de Uco, sino también los oasis Este y Sur.
Entre oferta y demanda
José Morales, productor industrial del Valle de Uco y dueño de una fábrica de conservas en Tupungato y en Ugarteche, dijo que en un mes empieza la cosecha y que lo bueno es que no hubo accidentes climáticos, lo que genera expectativas de una buena producción.
"Las exportaciones hasta la fecha se han dado porque tenemos precios bajos en función de la oferta de materia prima. Es muy reducida la demanda del mercado interno; la demanda bajó básicamente porque Argentina viene detonada por falta de dinero. Hay muchas familias que no tienen plata, por eso a menor demanda el precio baja y te permite exportar. Creo que debe mejorar la situación del comprador local".
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En rodajas y en lata, es uno de los postre típicos de Argentina.
Una visión positiva
El presidente de la Cámara de la Fruta Industrializada de Mendoza (CAFIM), Raúl Giordano, señaló que el sector se prepara para la cosecha que se inicia en enero y que, si bien toda la cadena atraviesa una situación de baja rentabilidad, se espera revertirla a partir de la próxima campaña.
"El estimado aún no se ha oficializado, pero creemos que será similar al del año pasado: alrededor de 110.000 toneladas de durazno para fábrica". Actualmente se exporta a México, Brasil, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Centroamérica. "Queremos ampliar el cupo de exportación a México sin aranceles, y llevarlo de 10.000 a 20.000 toneladas. Además, queremos sumar a Estados Unidos, sobre todo en la exportación de pulpas de durazno y otras frutas. Por otro lado, la idea es recuperar el consumo interno", agregó el titular de CAFIM.
Reconoció que el primer semestre del año fue duro, pero expresó esperanza de que en 2026 mejore la cantidad y los precios para optimizar la rentabilidad de la cadena productiva.
"Hoy tenemos alrededor de 4.500 hectáreas en diferentes edades de plantas. Estamos agrupados en la Federación del Plan Estratégico y, para los próximos meses, tenemos un gran desafío: promover el consumo de esta fruta envasada con propuestas diferentes", adelantó Giordano.
Así, la propuesta es ofrecer el producto como postre directo, repostería, jugos y refrescos, y también como una novedad gastronómica en eventos provinciales y nacionales. "Se vienen Los Caminos del Durazno y muchas otras acciones que pondrán a la cadena productiva como protagonista de una parte importante de la economía provincial. Es la única provincia productora de durazno para industrializar y queremos poner en valor este fruto, exquisito y sano".
Aclaró que, en cuanto al destino de lo que se exporta, la pulpa concentrada es para hacer jugos, duraznos enlatados y mermeladas. "Han bajado las hectáreas, pero se ha mejorado la productividad por hectárea".
Además, para comparar precios, señaló que una lata de duraznos oscila entre $1.400 y $2.200 según el canal de venta. "Cualquier fruta cuesta entre $2.500 y $3.000, y un alfajor entre $800 y $1.200. Podemos decir que la lata de durazno, que se envasa en enero en un envase aséptico, sin conservantes ni agregados, y que va del árbol a la lata en menos de 12 horas, con un proceso inocuo, es una gran ventaja al compararlo con otros productos".
Ejemplificó con el caso del ananá, que "es tres veces más caro. El durazno es el postre de los postres; incluso un flan de huevo cuesta mucho más". Agregó que el problema no es el precio, sino el bajo consumo general.
"La situación actual no es la mejor, como no lo es para ninguna industria. Nosotros estamos apostando a que esto mejore. Mi visión como presidente de la Cámara de la Fruta Industrializada y de FEDEPI es que no estamos bien, pero tenemos la esperanza de estar mejor. Esperamos la próxima cosecha y eso renueva la esperanza. Si damos un mensaje negativo a las puertas de una nueva cosecha, estamos diciendo que será mala, y es todo lo contrario".
"El árbol no sabe de crisis: por más que esté en malas condiciones, da fruta y tenemos que recibirla y dar esperanza para que el año que viene dé más frutos. Eso es lo que pensamos todos los que integramos el sector".
Datos interesantes
Argentina ocupa el séptimo lugar como productor de duraznos para industria en el mundo. Los principales países productores son Grecia, China, Estados Unidos (California), Chile, España y Sudáfrica. Entre estos países, se procesan entre 1,5 y 2 millones de toneladas por año aproximadamente.
La superficie total de durazneros se distribuye en nueve provincias. Mendoza abarca la mayor superficie del país: representa el 69% a nivel nacional. Con menor superficie se encuentran Neuquén, Santa Fe, La Rioja y Catamarca.
Según el promedio de los últimos 15 años, la producción de durazno de variedades destinadas a la industria en Mendoza es de 133.000 toneladas. Las variedades más cultivadas en la provincia son Pavie Catherine, Bowen, Dr. Davis, Andross, Carson, Hesse, Ross y Loadel, que representan más del 60% de la superficie total.