9 de mayo de 2026 - 08:00

Destete: cómo es el hotel para terneros que funciona en General Alvear

El sistema busca optimizar todo el ciclo productivo de los rodeos para incrementar las tasas de natalidad. El programa del Gobierno para incentivar esta práctica.

Una de las problemáticas más comunes de la ganadería mendocina tiene que ver con la baja tasa de natalidad de las vacas. Aunque la situación se repite en el país, la eficiencia local es menor que en la Pampa Húmeda y solo la mitad del rodeo suele lograr una cría. Uno de los motivos es el suelo seco, pero no es el único. En muchos casos también tiene que ver con el manejo de la finca y con cómo lograr que un porcentaje mayor de vacas se queden preñadas con el consiguiente aumento de la cantidad de terneros.

Ese es el objetivo principal de Deprec (Destete Precoz), un modelo productivo ubicado sobre la ruta 15 de General Alvear, que está catalogado como un hotel para terneros y puede albergar hasta 800 crías. “El objetivo es mejorar la eficiencia reproductiva y productiva de los rodeos”, subrayó Guillermo Gutiérrez, socio junto a Marcos Pesce- del emprendimiento. El servicio de hotelería busca destetar a las crías de manera precoz con el fin de darle alivio a sus madres y que, en el futuro, tengan fuerza para poder volver a preñarse.

La práctica gana terreno entre los productores –incluso entre los pequeños- al tiempo que cuenta con incentivos estatales que buscan revertir indicadores históricos con fuertes márgenes de mejora. El sistema fue impulsado como una iniciativa interna de la ganadería local, pero ahora cuenta con el impulso de un programa provincial que busca hacer más eficiente la ganadería de zona árida que posee Mendoza.

Su lógica es clara: retirar al ternero de la madre en forma temprana, entre los 90 y 100 días de vida con entre 70 y 90 kilos. El hotel para los terneros permite iniciar un proceso de recría controlado que permita mejorar tanto el estado corporal de la vaca como el desarrollo del animal. El destete precoz se convierte así en una estrategia productiva cuya implementación en formato de “hotelería” representa un salto cualitativo en términos de acceso para pequeños y medianos productores.

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Es que en lugar de requerir infraestructura propia, el productor puede trasladar sus terneros a este establecimiento especializado, donde recibirá alimentación balanceada, sanidad controlada y seguimiento técnico durante un período de entre uno y tres meses. Durante ese lapso, el animalito atraviesa una etapa crítica: el pasaje de monogástrico —dependiente de la leche materna— a rumiante, capaz de digerir forrajes.

Jardín para terneros

Cuando las crías alcanzan un peso cercano a los 150 kilos están en condiciones de ser vendidas o trasladadas a campos con mayor oferta forrajera —como los de San Luis o Córdoba— para continuar su recría. El sistema no apunta así al engorde final estilo feedlot sino que se trata de una recría que busca optimizar todo el ciclo reproductivo del rodeo. En especial en una zona árida como Mendoza en donde las vacas no poseen forraje natural para alimentarse.

No se trata solo de engordar un ternero sino de aliviar a la madre en una zona caracterizada por condiciones climáticas marginales y escasas precipitaciones. En ese contexto, una vaca que debe amamantar a su cría al mismo tiempo que recuperar la condición corporal para volver a preñarse, enfrenta una exigencia metabólica compleja, lo que impacta en su repreñez. Al retirar el ternero de manera anticipada, la vaca “descansa”, recupera estado corporal y aumenta sus probabilidades de tener cría en el siguiente ciclo.

“Este punto es crítico si se tiene en cuenta que en Mendoza el índice de destete es de entre 52% y 55%”, explicó Guillermo Gutiérrez. Es decir que de cada 100 vacas, se obtienen apenas 52 terneros, cuando el potencial productivo medio del país se ubica entre 65% y 68%. La brecha responde a múltiples factores como enfermedades reproductivas, pero principalmente a deficiencias nutricionales. Así, la hotelería para destete aparece como una herramienta concreta para intervenir sobre una de las variables más determinantes del sistema.

Una oportunidad para pequeños productores

El crecimiento de esta modalidad no puede entenderse sin el acompañamiento de políticas públicas. Es en este marco que el Plan Provincial de Destete Precoz 2026 del Ministerio de Producción y la Dirección de Ganadería, destina cerca de $1.000 millones para mejorar la preñez. De este modo, financia la técnica para separar terneros y facilita la recuperación corporal de la vaca. El incentivo que tienen los productores es doble ya que no solo se trata del beneficio estatal sino también el rédito en el mediano plazo para la mejora de la tasa de natalidad de sus rodeos.

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En este sentido, es clave la democratización del acceso a esta tecnología. Tradicionalmente, el destete precoz ha sido adoptado por establecimientos de escala empresarial, con capacidad de inversión en infraestructura y manejo intensivo. Sin embargo, en Mendoza predominan los productores de menor escala, para quienes implementar este tipo de prácticas en forma individual resulta inviable. El modelo de hotelería permite que estos actores puedan incorporar una herramienta de alto impacto sin necesidad de grandes inversiones iniciales.

Este incentivo busca compensar parte de los costos operativos y fomentar la adopción de prácticas más eficientes. A su vez, se complementa con beneficios impositivos para aquellos establecimientos que realizan recría dentro de la provincia con base pastoril, en el marco de programas específicos. La adopción del destete precoz en formato de hotelería implica un cambio cultural en la gestión de la ganadería ya que supone planificar con mayor precisión los ciclos reproductivos, sincronizar pariciones y ajustar calendarios de destete cuando las condiciones forrajeras son más favorables.

El contexto internacional para este tipo de inversiones juega un favor ya que la carne bovina atraviesa un momento de alta demanda global, con mercados como China traccionando fuertemente el consumo. En este marco, regiones con potencial de expansión como Mendoza tienen una oportunidad concreta de posicionarse como proveedor de proteínas animales. “Hoy la carne es un producto muy buscado a nivel mundial ya que el futuro está en la proteína”, comentó Gutiérrez.

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