Había nacido en Hungría y durante cuatro años estudió en la Escuela de Cine de Budapest, pero a los 26, junto a su amigo Laszlo Kovacs, huyeron de su país ante el avance de los tanques soviéticos, hecho que filmaron clandestinamente y se llevaron a Hollywood como único equipaje.
Allí se dedicaron al cine de bajo presupuesto hasta que Robert Altman contrató a Vilmos Zsigmond en 1971 para trabajar como director de fotografía en su película “Del mismo barro”, un western al que Zsigmond dotó de un tono muy especial, con colores apastelados de paleta limitada, acordes a la melancolía buscada.
A partir de ahí no paró y comenzó a ser requerido por directores de fuste como Steven Spielberg, con quien hizo “Encuentros cercanos del tercer tipo” en 1976 y le valió su primer Oscar, aunque también la ruptura con el director pues Zsigmond consideró que Spielberg había menospreciado su talento.
“Un director de fotografía sólo puede ser tan bueno como el director del film al que acompaña”, confesó a la revista Rolling Stone el hombre que supo aportar su propia mirada innovando en el uso de la iluminación por su agudo ojo artístico.
En 1978 recibió otra nominación al Oscar por “El francotirador” (Michael Cimino) y al año siguiente trabajó con Mark Rydell en “La Rosa”, con Bette Midler, y más tarde en “Río violento” con Mel Gibson y Sissy Spacek.
Junto a Martin Scorsese trabajó en “El último vals” (1978, acercamiento al grupo rockero The Band) y Brian De Palma lo eligió para hacer “Magnífica obsesión” en 1976, “Blow Out” en 1981, “La hoguera de las vanidades” en 1990 y “La dalia negra” en 2006.
En 2003 fue nombrado como uno de los diez directores de fotografía más influyentes de la historia del cine en un encuesta realizada por el sindicato internacional de los fotógrafos.
También trabajó con George Miller en “Las brujas de Eastwick” (1987) y con Jack Nicholson en “Barrio chino II” (1990).
En 1992 dirigió su único film, “The Long Shadow”, una coproducción entre Hungría e Israel con Michael York y Liv Ullmann, y a continuación volvió a la fotografía para la producción para HBO titulada “Stalin”, de Iván Passer, con Robert Duvall, por la que fue premiado.
Trabajador incansable, en los años 2000 comenzó su colaboración con Woody Allen en títulos como “Melinda & Melinda”, “El sueño de Cassandra” y “Conocerás al hombre de tus sueños”, además del documental sobre Louis Armstrong “Louis”, de Dan Pritzker, nunca estrenado por estos pagos.