6 de julio de 2015 - 10:22

A pesar del triunfo del “no”, renunció el ministro de Economía griego

Para el presidente, la salida de Yanis Varoufakis podría ayudar a “alcanzar un acuerdo'' con el resto de Europa.

El ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, dimitió el lunes y señaló que poco después de que se conociera el resultado del referéndum griego había sido informado de que los demás ministro de Finanzas de la eurozona y otros acreedores del país preferirían que no acudiera a las reuniones de ministros.

El primer ministro, Alexis Tsipras, determinó que la dimisión del titular de Finanzas "podría ayudar a alcanzar un acuerdo'', indicó Varoufakis en un comunicado, motivo por el cual dejaría su cargo el lunes.

"Llevaré con orgullo el odio de los acreedores'', dijo Varoufakis en su comunicado.

Los griegos rechazaron de plano en el referéndum del domingo la propuesta de sus acreedores de introducir más medidas de austeridad a cambio de otro rescate.

El referéndum "permanecerá en la historia como un momento único en el que una pequeña nación europea se alzó contra la atadura de la deuda'', dijo Varoufakis.

"Llevaré con orgullo el odio de los acreedores'', dijo

Con su estilo directo y sus frecuentes apariciones en los medios al comienzo de su mandato en enero, cuando se formó el nuevo gobierno, Varoufakis enojó visiblemente a algunos de sus homólogos durante las negociaciones sobre la deuda griega.

Su sucesor no se anunció en un primer momento.

Tsipras fue elegido en las urnas con la promesa de revocar la austeridad exigida a cambio de un rescate de otros países de la eurozona y el Fondo Monetario Internacional, y las negociaciones se derrumbaron al terminal el mes pasado tras cinco meses de conversaciones infructuosas.

Con su arriesgada apuesta de convocar un referendo sobre las propuestas de los acreedores con apenas una semana de preaviso, Tsipras trataba de demostrar a sus prestamistas que los griegos, con una economía destrozada y que se enfrentan a una pobreza y un desempleo disparados, han tenido suficiente y la austeridad recetada no está funcionando.

Pero todo dependerá de cómo reaccionen sus socios europeos. Los miembros de la eurozona convocaron una cumbre improvisada para el martes por la tarde en la que abordar la situación.

Mientras tanto, los griegos se despertaron el lunes ante la dura realidad de la creciente crisis del país, con los bancos cerrados y cajeros automáticos escasos de efectivo.

Los resultados el 61% votó "no'' frente al 39% del "sí'' dejaron en la incertidumbre el futuro del arruinado país en la Unión Europea y en su moneda única.

Grecia impuso restricciones para evitar una fuga masiva de capitales tras la convocatoria del referéndum

El margen de la victoria del "no'' fue mayor del esperado. Pero mientras acababan las celebraciones el lunes de madrugada, Grecia entraba en una segunda semana con duras restricciones a las transacciones financieras y sin perspectivas de una inyección de dinero inmediata, afrontaba la perspectiva de que se agotaran incluso las limitadas reservas de efectivo de las que dispone.

Grecia impuso restricciones para evitar una fuga masiva de capitales tras la convocatoria del referéndum y el vencimiento de un plazo de deuda.

Asediada por una larga recesión, el alto desempleo y unos bancos peligrosamente faltos de capital, Grecia dejó impago la semana pasada un plazo de su deuda con el Fondo Monetario Internacional, convirtiéndose en el primer país desarrollado que lo hace.

Ahora, algunos analistas se preguntan si Grecia está tan falta de efectivo que podría verse obligada a empezar a emitir su propia moneda y convertirse en el primer país que abandona la eurozona, establecida en 1999.

La mayoría de los mercados asiáticos sufrió pérdidas el lunes, mientras los analistas señalaban que los mercados no habían anticipado una victoria tan clara del "no''.

No se esperaba que el consejo gobernador del Banco Central Europeo proporcionara más asistencia de liquidez a los bancos griegos. La asistencia, que ahora asciende a 90.000 millones de euros, se ha mantenido, que no incrementado en los últimos días, lo que deja el sistema financiero el país con pocas opciones. Si no se aumenta la liquidez, es probable que los griegos no puedan retirar siquiera los 60 euros (67 dólares) establecidos por día.

Eso podría ser una dificultad añadida para que el primer ministro griego, Alexis Tsipras, cumpla la promesa emitida en televisión y su cuenta de Twitter sobre que la primera prioridad del gobierno es "restaurar el funcionamiento y la estabilidad económica de nuestro sistema bancario'' para que las sucursales reabran el martes como estaba previsto.

Las negociaciones sobre un rescate financiero con los acreedores de Grecia _otros países de la eurozona, el FMI y el BCE se interrumpieron después de que Tsipras pidiera el referendo. No está claro cuánto podrían retomarse, pero el gobierno de Tsipras ha dicho creer que podría alcanzar un acuerdo con los acreedores 48 horas después de los comicios.

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