En la cabeza de Ciurca el orden de trabajo aparece desde lo nacional a lo local. Jugado desde hace meses por la candidatura presidencial de Daniel Scioli, no descarta que otros referentes (tal vez con el impulso de la Casa Rosada) también se larguen a competir con el bonaerense. Cree que Sergio Massa hoy está fuera del PJ, pero que más allá de algún hipotético acuerdo, la competencia será “saludable” luego de una década de puro dedo K.
Bajo ese esquema, no tiene dudas de que el partido en Mendoza jugará con Scioli, y ofrece como prueba la reciente visita del gobernador de Buenos Aires. Algunos invitados a ese cónclave destacaron sin embargo la ausencia de La Cámpora, lo que tampoco deja de ser un dato sobre el vínculo siempre tenso entre el kirchnerismo duro y Scioli.
Sin embargo, no son tiempos para demasiadas especulaciones en el PJ. La dura derrota electoral reflotó heridas, trajo confusiones y exacerbó sensibilidades entre sus dirigentes. Por ello, la primera medida para aquietar aguas fue pasar la elección de autoridades y del congreso partidario (prevista en diciembre) para marzo. “No hay clima... es casi una interna”, aseguran referentes partidarios que coinciden en que hoy la prioridad es el reordenamiento.
El plan peronista ha sido consensuado tanto con Pérez antes de su viaje a China y Qatar, como con la dirigencia de los azules y con Integración, según dicen hombres del Vice. Sin reelección posible para el gobernador ni su segundo, hoy en el esquema de anotados están aquellos que han manifestado que “tienen ganas”: Adolfo Bermejo (azul), Rubén Miranda (La Corriente) y Omar Félix (Integración). A la lista se le puede sumar “algún otro intendente” y “algún otro ministro” que el gobernador pueda impulsar, donde no se descarta a Rolando Baldasso o a Marcos Zandomeni.
¿Y en ese esquema cómo aparecen los número 1 y 2 de hoy? En el caso de Pérez, “tiene asegurado el piso de ser candidato a diputado nacional”, apuntan los observadores internos. Un privilegio que el propio PJ le negó a Celso Jaque después de terminar su gestión. ¿Ciurca? “No descarta nada: lo único que él dice es que en algún lado quiere estar”, aseguran sus voceros.
Esos “cuatro o cinco” hoy precandidatos deberán -según la estrategia ya delineada por los popes- recorrer un camino que quienes están hoy pensando el futuro del PJ lo consideran de doble vía: “político” por un lado, e “institucional” por el otro. Ya que el 27 de octubre demostró que “hay que redefinir políticas”, pero también ser capaces de “mostrar un nuevo rumbo para volver a enamorar a los mendocinos”.
¿Cuándo? “En 2014. Ahí se juega todo, porque ya 2015 es un año electoral”, dicen los que frecuentan la presidencia del Senado. Es decir, ya.
La idea parece realista y convincente, aunque de incierto resultado. Especialmente si se considera que el peronismo gobierna en Mendoza desde fines de 2007, por lo que los esfuerzos por mostrar un rumbo siete años después embreta otra vez sus chances.
Pero lo cierto es que -especialmente en el sector mayoritario de La Corriente- están convencidos de que para lo que vendrá de nada servirá ganar la interna si el próximo gobernador no es peronista. Y para ello, se esperanzan con el “potencial de liderazgo de Scioli”, aunque saben que con eso no alcanza.
“Las elecciones nos han dejado como gran lección que ‘hay que poner la oreja’. Si queremos triunfar no puede haber alguna debilidad que nos haga fallar”, aseguran los correntistas. Y hasta se ilusionan que al regreso de Oriente, Pérez “hará cambios sin anunciarlos”. Admiten que muchos ministros no han demostrado en este tiempo que sus objetivos han sido cumplidos o que están en camino de ser conseguidos.
Con Scioli, los deberes al día (lo que implica mejor volumen de gestión) y esta “hoja de ruta” que por estos días debaten los máximos dirigentes oficialistas, el PJ apuesta a volver a seducir y ser opción en 2015. Tarea difícil pero no imposible.
El plan radical
En el radicalismo el panorama parece más claro aunque no por ello más simple. Cornejo, actual presidente y principal referente partidario tiene una decisión tomada que todavía no hará pública: será candidato a la Gobernación en 2015. En su entorno hablan de un “fin de ciclo del PJ en Mendoza”, con el agravante que “la provincia no está bien”. Y ponen como ejemplo que Argentina creció en la última década a un promedio de 3 o 4% anual y “ellos hace seis años que mandan presupuestos con déficit”.
Por todo ello, estiman que los vientos están (y seguirán) a favor de la UCR, incluso en ese plano nacional con el que se ilusiona el peronismo de la mano de Scioli. Y dan algunos tips para sustentar esa aseveración: “A Massa no lo van a meter en la bolsa del PJ”; “Macri le va a hacer la vida imposible a Scioli”; “Cristina va a dividir al PJ”, especulan. Y hasta provocan en torno al debate de la reforma política local que agita por estos días la Legislatura: “El peronismo quiere la boleta sábana para ir con tres candidatos peronistas a presidente...”.
Suponen los cornejistas que definen la estrategia partidaria, que en lo que resta de la gestión de Cristina Fernández y de Pérez, se profundizará la “tendencia nacional de que el ajuste lo hagan las provincias”, y que las cuentas públicas quedarán seriamente dañadas de cara al futuro, en especial por los fuertes vencimientos de la deuda previstos hasta 2018.
Por ello, lanzan un mensaje para adentro: a 2015 se llega con éxito solamente si se trabaja en equipo.
Sin embargo, en Godoy Cruz aceptan que no están solos en la tarea de recuperar la provincia para el radicalismo. Y que por otra parte, las esbozadas candidaturas del juninense Mario Abed, de la senadora nacional Laura Montero y hasta la más tibia del diputado nacional Enrique Vaquié, pueden ser parte de un futuro acuerdo general que contemple ese espíritu de “equipo” que reclaman.
Especialmente porque apuntan a concretar una lista que también sea atractiva tanto para legisladores nacionales como las comunas. “Necesitamos buenos candidatos a intendentes como para ganar entre 6 y 8 municipios”, aseguran.
Pero por lo pronto, y pese a la euforia post 27 de octubre, en el comando del godoicruceño reina la cautela. Recién a mediados o fines del año próximo se hará explícita la intención de competir, aunque las razones sí se den a conocer hoy: “Alfredo es el candidato natural del radicalismo; es el que mejor mide en las encuestas, es el que ordenó el partido, el que tiene el núcleo de apoyo más importante y el que puede exhibir -además- una gestión valorada como intendente. ¿Qué más quieren?”, se preguntan sus alfiles. Y vuelven a desafiar, casi con suficiencia: “Pero si hay alguien mejor...”.
Es que Cornejo cree que finalmente sus razones se impondrán y su candidatura será por consenso. Tanto por una decisión propia del intendente, como por la guillotina que supondría un esquema de selección a través de las PASO, donde el que pierde se queda afuera de todo.
“En esa hipótesis, muchos de los que hoy dicen que tienen ganas, cuando se den cuenta que pierden, preferirán renovar su banca o pelear por otro espacio ‘entrable’ antes que quedarse con las manos vacías”, especulan en los despachos municipales aunque confían finalmente en el armado de un esquema común: “Son todos tipos razonables”, resumen.
Es muy probable que algunas de estas elucubraciones se modifiquen según la actitud que respecto de la interna que asuma el propio Julio Cobos, quien -fiel a su estilo a veces indescifrable- no descarta a Cornejo, impulsa a Abed, y hasta ve con agrado a Montero.
“Si así fuera y Julio decide no apoyar a Cornejo, no nos quedará más opción que ir a la interna”, dicen con determinación. Ello supondría -si fuera necesario- enfrentar a un presidenciable emblemático, lo que da cuenta del grado de decisión que circula en Godoy Cruz sobre la candidatura de su intendente.
Mientras tanto, la UCR está enfocada en las próximas elecciones de San Carlos y Capital. En ambos casos, están ilusionados pero con reservas. “En San Carlos hay mucho clientelismo de la mano del municipio y el gobierno provincial... Veremos qué pasa. En Capital seguimos negociando con la gente de Fayad, pero no hay muchas posibilidades de acuerdo”, resumen sobre los comicios desdoblados en esas comunas para el 30 de marzo de 2014.
Una de las posibilidades que se barajan para dirimir la lista de concejales capitalinos es la de convocar a una interna departamental entre la lista oficial del partido y la que proponga Víctor Fayad. Pero básicamente, y más allá de las diferencias políticas, la crisis entre ambos sectores es de confianza. Pese a ello, el cornejismo confirma que sus concejales irán al bloque radical y que trabajarán de manera “coordinada” con la intendencia.
Una nueva señal de paz tras el acuerdo que en principio sólo llegaba hasta las elecciones legislativas y que esta semana -tras la inscripción de un partido vecinal para que eventualmente el vitismo compita en Capital-, reflotó las tensiones internas que se agazapan tras las intenciones de Cornejo.
Pero nada de eso parece inmutar al intendente de Godoy Cruz. Luego de sucesivas resignaciones, cree que éste es su momento y su oportunidad, ya sea porque los vientos que soplan hoy parecen favorables como por su paciente construcción política.Y no la piensa dejar pasar.