13 de julio de 2014 - 00:00

“Constructores” de arrecifes

Los primeros animales esqueléticos dieron vida a tan bellísimas obras.

La construcción animal de arrecifes evolucionó millones de años antes de lo que se pensaba, informan investigadores en la revista Science. Los científicos han descubierto fósiles que indican que los arrecifes de animales, o metazoarios, se remontan a hace aproximadamente 548 millones de años, casi 7 millones de años antes de lo que se estimaba. Esto sugiere que aparecieron antes de la explosión cámbrica, una fuente de vida diversa que generalmente se piensa que motivó la proliferación de formación de arrecifes.

“Esta sucesión de rocas que hemos estado analizando en Namibia abarca un período importante en la vida animal”, dice Amelia Penny, geóloga de la Universidad de Edimburgo, Reino Unido, y autora principal del estudio. “Hasta donde sabemos, son los primeros animales constructores de arrecifes”, afirmó. Los científicos encontraron los fósiles en rocas del Grupo Nama, una serie de carbonatos y silicatos depositados en capas en un viejo océano que cubría a la actual Namibia, hace cientos de millones de años.

Los paleontólogos estiman que los arrecifes microbiales se remontan al menos a 3.000 millones de años, seguidos por animales fabricantes de arrecifes aproximadamente en la época de la explosión cámbrica. La así llamada construcción esquelética animal de arrecifes conlleva el depósito de caparazones hechos con carbonato de calcio, mientras que los arrecifes microbiales consisten de cianobacterias y otros microorganismos.

Lo que Penny y sus colegas muestran es la evolución ecológica de unos a otros, dice Guy Narbonne, un paleobiólogo de la Universidad de Queen's, en Kingston, Ontario. Narbonne considera que el descubrimiento muestra por primera vez que los microbios y los animales esqueléticos contribuyeron a la formación de arrecifes en el ediacárico, el período geológico inmediatamente precedente al cámbrico. “La pregunta que tenemos ahora es qué tan grandes eran estos papeles relativos y cómo cambió eso”, apunta.

Bases sólidas

Los arrecifes estaban hechos con diminutos animales que se alimentaban con filtros conocidos como Cloudina, un animal ampliamente estudiado que vivió antes de la explosión cámbrica. Los autores identificaron características claves en grupos de fabricantes de arrecifes: para construir un arrecife, los animales deben tener una base de la que partir (como el piso del océano), una forma de pegarse unos con otros y la habilidad de formar una estructura rígida.

“Los arrecifes modernos son resultado de presiones ecológicas”, dice la geóloga y coautora del estudio Rachel Wood, también de la Universidad de Edimburgo. Típicamente, los arrecifes ayudan a proteger de los depredadores a los animales que los crean y proveen un medio para cosechar nutrientes del agua. El estudio sugiere que estas presiones de selección natural estaban en operación antes de lo que pensaban los investigadores, afirma Wood.

El descubrimiento motivará que los investigadores que estudian a los constructores de arrecifes antiguos se remonten más de 540 millones de años en busca de otras señales de ecología esquelética de arrecifes, dice Mary Droser, una paleobióloga de la Universidad de California, en Riverside.

Mientras tanto, Penny y sus colegas están construyendo un modelo tridimensional del arrecife a partir de rodajas de roca traídas del campo para estudiar más el arrecife de Cloudina. Con ayuda de colaboradores internacionales, los autores planean estudiar la geoquímica de las rocas para entender cómo cambio con el tiempo el contenido de oxígeno de los antiguos mares, y cómo afectó la evolución animal. “No entendemos plenamente cómo una cosa afecta a la otra”, admite Wood, señalando la posibilidad de que el cambio en la disponibilidad de oxígeno pudiera haber motivado la evolución de vida compleja.

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