“Gabriel es un jugador muy explosivo. Puede juntar dos jugadores sobre la raya y pasarlos en velocidad. Es decisivo con sus arranques y cambios de ritmos. Eso le permitió destacarse. Debe mejorar en la definición y en la conducción de las jugadas. Los técnicos que lo tuvieron lo ponían como delantero o volante ofensivo, pero a él le gusta tener la pelota.

