Bradley Manning, el soldado estadounidense que filtró miles de documentos secretos a Wikileaks, fue condenado ayer por un tribunal militar por varios cargos de espionaje, pero no por ayuda al enemigo.
Bradley Manning, el soldado estadounidense que filtró miles de documentos secretos a Wikileaks, fue condenado ayer por un tribunal militar por varios cargos de espionaje, pero no por ayuda al enemigo.
A casi dos meses del inicio de su juicio militar, el soldado de 25 años fue declarado culpable de 19 de los 21 cargos en su contra, que podrían sumar una pena máxima de 136 años, aún cuando fue absuelto del cargo más serio de todos, de "ayuda al enemigo", que por sí solo conllevaba una posible reclusión perpetua.
Rodeado de sus abogados, Manning escuchó de pie el veredicto de la jueza militar Denise Lind, quien deliberó durante tres días antes de anunciar su decisión en un caso seguido con gran atención en todo el mundo y que generó muestras de solidaridad hacia un acusado a quien Washington califica de anarquista y traidor.
El soldado pareció no reaccionar al oír el veredicto, aunque su abogado, David Coombs, sonrió al escuchar la absolución del cargo de ayuda al enemigo. Concluida la lectura, el letrado puso su mano sobre el hombro de Manning y susurró algo a su oído, lo que arrancó una sonrisa en su cliente.
El consenso entre los principales medios locales fue que la jueza Lind quiso, por un lado, entregar un veredicto duro contra Manning, mientras que por el otro, evitó crear un precedente legal que pudiera limitar futuras investigaciones periodísticas al absolverlo del cargo de "ayuda al enemigo".
No obstante, no faltaron quienes condenaron al veredicto como un ataque directo a la libertad de prensa, entre ellos la organización Wikileaks, la misma que en 2010 entregó a algunos de los principales diarios del mundo los miles de documentos confidenciales que le había entregado Manning.
La jueza militar Denise Lind anunció que hoy se iniciarán las audiencias de sentencia en la base militar de Fort Meade, en las afueras de Washington, donde se celebró el juicio.
Si Lind decide imponer sanciones en los rangos más altos permitidos por los cargos, Manning, de 25 años de edad, podría enfrentarse de hecho a la cadena perpetua, con más de 154 años de cárcel.
Reacción desde Wikileaks
Desde Londres, WikiLeaks la organización de Julian Assange -que permanece refugiado en la embajada de Ecuador en Londres- señaló que la sentencia contra Manning ilustra el "peligroso extremismo (...) de la administración Obama", según un mensaje colocado en Twitter.
"Manning puede ser condenado a 136 años de cárcel por las acusaciones de las cuales hoy fue declarado culpable. Peligroso extremismo, en materia de seguridad nacional, de la administración Obama", declaró Wikileaks.
"Las condenas de Bradley Manning incluyen cinco cargos por espionaje. Un nuevo precedente muy grave en materia de divulgación de informaciones a la prensa", añadió WikiLeaks.
Manning llegó la corte poco antes de las 10 (11 de Argentina) mientras unas cuarenta personas manifestaban ante la base militar con pancartas que rezaban "Liberen a Bradley Manning", "liberen a Brad" o "Tres años ya bastan". En medio del silencio, el joven con uniforme y gafas redondas no mostró ninguna emoción al conocerse la decisión.
"Manning sacó a luz crímenes de guerra, y sin embargo le hicieron un juicio. Si lo declaran culpable de haber ayudado al enemigo, quiere decir que el enemigo son los ciudadanos estadounidenses. Me temo lo peor", dijo Joel Greenfield, de 33 años, quien atravesó literalmente el país al volante de su automóvil desde Los Angeles para asistir a la audiencia.
Durante el juicio la defensa del soldado insistió en que su cliente era "un joven ingenuo y bien intencionado", que se vio notablemente afectado por los horrores que había visto en Irak y que decidió filtrar los documentos con el ánimo de generar un debate público mundial.
Un precedente para Snowden
La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés), un reconocido grupo de defensa de los derechos civiles, recibió la sentencia reiterando su preocupación ante la estricta legislación antiespionaje de Estados Unidos.
"Si bien estamos aliviados de que el señor Manning fue absuelto de la acusación más peligrosa, la ACLU ha sostenido durante mucho tiempo la opinión de que las filtraciones a la prensa en el interés público no deben ser procesados bajo la Ley de Espionaje", dijo Ben Wizner, uno de los directores de la organización.