11 de octubre de 2026 - 14:20

Científicos descubren que una isla alberga 180.000 tortugas gigantes: hace 150 años quedaban menos de 1.000

Un estudio de cinco años reveló una población récord de tortugas en el atolón de Aldabra, en Seychelles. La recuperación es extraordinaria.

Una isla del océano Índico alberga una cantidad de tortugas gigantes que sorprendió a los investigadores: cerca de 183.000 ejemplares adultos y subadultos viven en libertad en el atolón de Aldabra, perteneciente a Seychelles. La cifra representa una recuperación extraordinaria para una especie que, durante el siglo XIX, estuvo cerca de desaparecer de este territorio.

El hallazgo surge de un estudio realizado por la Fundación de las Islas Seychelles y la Universidad de Exeter, que analizó registros obtenidos entre 2018 y 2022. El resultado supera ampliamente la estimación de 100.000 ejemplares utilizada desde finales de los años 90 y convierte a Aldabra en uno de los mayores ejemplos de recuperación de fauna silvestre.

Los científicos advierten que la conservación de la especie todavía enfrenta desafíos. Uno de los principales problemas es el cambio climático.

Los científicos advierten que la conservación de la especie todavía enfrenta desafíos. Uno de los principales problemas es el cambio climático.

Dónde encontraron las 180.000 tortugas gigantes

La población se encuentra en el atolón de Aldabra, un conjunto de islas coralinas del archipiélago de Seychelles, en el océano Índico.

Este territorio alberga la mayor población conocida de tortugas gigantes que viven en estado salvaje.

  • La especie, conocida como tortuga gigante de Aldabra (Aldabrachelys gigantea), es uno de los reptiles terrestres más grandes del mundo.
  • Los ejemplares pueden alcanzar dimensiones considerables y desempeñan un papel importante en el ecosistema, especialmente por su alimentación herbívora y su influencia sobre la vegetación.

Aldabra es uno de los grandes refugios naturales de tortugas gigantes, junto con las islas Galápagos, donde habitan otras especies de estos reptiles.

La particularidad del atolón es la enorme concentración de individuos que se desplazan libremente por sus diferentes ambientes.

Cómo descubrieron que había casi 183.000 tortugas gigantes en Aldabra

Los investigadores analizaron información recopilada durante cinco años, entre 2018 y 2022, para calcular el tamaño de la población.

El trabajo, publicado en la revista científica Ecology and Evolution, permitió actualizar una estimación que llevaba décadas sin revisarse de manera comparable.

Hasta entonces, una de las cifras más utilizadas situaba la población en aproximadamente 100.000 tortugas a finales de los años 90.

La nueva investigación obtuvo una estimación cercana a 183.000 ejemplares adultos y subadultos, la más alta registrada para la especie.

Sin embargo, esto no significa que los científicos hayan encontrado de repente 80.000 tortugas nuevas ni que la población haya aumentado necesariamente en esa proporción.

  • El estudio utilizó métodos de análisis más completos para estimar cuántos animales habitan el atolón, incluidos aquellos que no pudieron observarse directamente.
  • La doctora Nancy Bunbury, coautora de la investigación, explicó que la vegetación densa dificulta los recuentos en determinadas zonas.
  • Según señaló, al modelar tanto los ejemplares observados como los que pudieron pasar inadvertidos, el equipo consiguió una base de datos más fiable para evaluar la población durante las próximas décadas.

Además, los resultados indican que la cantidad de tortugas se mantuvo relativamente estable durante el período estudiado.

El aumento del nivel del mar también representa un riesgo para los sectores bajos del atolón.

El aumento del nivel del mar también representa un riesgo para los sectores bajos del atolón.

Qué significa este descubrimiento para la conservación de especies amenazadas

El caso de Aldabra demuestra que la protección sostenida de un hábitat puede permitir la recuperación de poblaciones que sufrieron una explotación intensa.

La nueva estimación ofrece una referencia más precisa para evaluar los cambios que puedan producirse en los próximos años.

El doctor Dave Hudson, investigador asociado de la Universidad de Exeter, destacó la importancia de los resultados, pero advirtió que las cifras deben entenderse como un punto de partida y no como el final del trabajo de conservación.

El seguimiento permitirá detectar si las sequías, el aumento del nivel del mar o las especies invasoras comienzan a afectar la cantidad de tortugas.

El seguimiento permitirá detectar si las sequías, el aumento del nivel del mar o las especies invasoras comienzan a afectar la cantidad de tortugas.

Hay otro detalle que vuelve excepcional el caso: mientras numerosas especies de tortugas gigantes desaparecieron de distintas islas del océano Índico, Aldabra conservó una población capaz de recuperarse bajo protección.

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