Una mujer de 70 años en Estados Unidos terminó en urgencias luego de sonarse la nariz y sufrir una fuerte molestia en la cabeza, en un episodio que sorprendió a los médicos.
El episodio ocurrió en Estados Unidos, cuando una mujer intentó aliviar una molestia que sentía en el oido. Tras sonarse la nariz, sufrió un intenso dolor de cabeza y terminó en el hospital.
Una mujer de 70 años en Estados Unidos terminó en urgencias luego de sonarse la nariz y sufrir una fuerte molestia en la cabeza, en un episodio que sorprendió a los médicos.
Mientras la mujer se duchaba, comenzó a sentir un molesto "chasquido" en uno de sus oídos, por lo que intentó aliviar el malestar sonándose la nariz. Sin embargo, ese simple acto desencadenó en un dolor de cabeza intenso y repentino que la obligó a acudir al hospital.
Según señalaron medios locales, al llegar a urgencias, el equipo médico detectó tres señales fisiológicas preocupantes: frecuencia cardíaca anormalmente baja, presión arterial muy elevada y respiración rápida e irregular. Estos signos indicaban un aumento peligroso de la presión dentro del cráneo.
Para determinar la causa, los especialistas le realizaron una tomografía computarizada que reveló la presencia de un neumoencéfalo, término médico que describe la acumulación anormal de aire en el interior del cráneo.
Esta condición suele asociarse a traumatismos graves o cirugías cerebrales, por lo que su aparición espontánea al sonarse la nariz resulta muy poco habitual.
El caso fue documentado por especialistas de la institución Virginia Tech Carilion en la revista The American Journal of Emergency Medicine, quienes explicaron los detalles clínicos del caso.
A diferencia de otros episodios donde el aire se filtra por microfracturas óseas en la base del cráneo, la paciente presentaba una alteración en la ventana redonda. Esta es una delgada estructura membranosa situada entre el oído medio y el oído interno.
Al sonarse la nariz con fuerza, el aumento de presión empujó el aire a través de esta membrana hacia el conducto auditivo interno. Desde allí, el aire avanzó hasta acumularse alrededor del tronco encefálico (la zona clave de la base del cerebro que regula funciones vitales como la respiración y el ritmo cardíaco), ejerciendo una presión sobre esta estructura que puso en riesgo su vida.
A pesar de la gravedad inicial del cuadro, la paciente no requirió una intervención quirúrgica. Los médicos optaron por un tratamiento conservador y al poco tiempo la paciente se recuperaró por completo. Los especialistas aclaran que este incidente se debió a una circunstancia anatómica muy atípica, por lo que no existen motivos para dejar de sonarse la nariz con normalidad.