La policía de Florida arrestó a Mark Stephen Asea, un hombre de 36 años acusado de vulnerar la computadora de una mujer mediante un virus informático y difundir información íntima de al menos dos víctimas en más de 100 videos de TikTok.
Mark Stephen Asea fue imputado por acceso indebido tras vulnerar dispositivos de al menos dos víctimas, rastrear su ubicación y difundir claves y fotos.
La policía de Florida arrestó a Mark Stephen Asea, un hombre de 36 años acusado de vulnerar la computadora de una mujer mediante un virus informático y difundir información íntima de al menos dos víctimas en más de 100 videos de TikTok.
El sospechoso, residente de Port St. Lucie, ingresó el 30 de septiembre a la cárcel del condado de St. Lucie tras fijarse una fianza de 35.000 dólares bajo un cargo por delito grave de acceso no autorizado a dispositivos electrónicos.
La pesquisa judicial se originó a partir de las denuncias de dos mujeres que detectaron maniobras intrusivas en sus equipos. Una de las víctimas relató a los investigadores que en octubre de 2025 le permitió a Asea conectarse de manera remota a su computadora para solucionar un inconveniente con una aplicación. Sin embargo, tiempo después descubrió que el hombre había instalado un virus o software no autorizado que le garantizaba un acceso continuo y encubierto al sistema.
La sospecha se confirmó cuando una fotografía perteneciente a una conversación privada de la mujer apareció publicada en la cuenta de TikTok de Asea. En esa plataforma, donde el acusado se presentaba ante sus seguidores como "hacker de sombrero gris", "ingeniero en ciberseguridad" y "demonólogo", los detectives contabilizaron más de un centenar de videos dedicados a exponer detalles íntimos de otra de las denunciantes.
En las grabaciones, Asea ventilaba contraseñas, especificaciones de dispositivos, registros de compras y datos de geolocalización vinculados al teléfono de la víctima. Los investigadores determinaron que el material expuesto incluía información a la que no debía tener acceso legítimo, lo que motivó el seguimiento de sus actividades digitales.
Con las pruebas reunidas, las autoridades allanaron la vivienda de Asea e incautaron un importante lote de dispositivos electrónicos. Los peritos secuestraron computadoras, teléfonos móviles, discos rígidos externos, memorias USB, una tableta iPad, una computadora portátil Dell y equipamiento de redes con el objetivo de extraer historiales de navegación, mensajes y registros financieros.
El caso representó un giro formal en la situación judicial de Asea, quien ya había sido arrestado en abril de 2026 por cargos de acoso y acceso informático ilegal que los fiscales desestimaron en mayo. Tras quedar sin efecto una orden de restricción civil en septiembre, la fiscalía reabrió la causa penal el 24 de septiembre enfocándose estrictamente en el delito informático, por el que deberá comparecer en audiencia el 19 de noviembre.