La ecuación que le dió el resultado perfecto, en lo económico, a Wanda Nara fue casarse pero también divorciarse y volverse a casar con futbolistas.
La ecuación que le dió el resultado perfecto, en lo económico, a Wanda Nara fue casarse pero también divorciarse y volverse a casar con futbolistas.
A la modelo y mamá de cuatro pequeños (tres fruto de su primer matrimonio y uno del actual) podríamos considerarla como la nueva Mariana Nannis y más ahora que está a la espera de la separación de bienes con Maxi López, tras cinco años de matrimonio. Según el diario Muy, la modelo podría llevarse cerca de cuatro millones de dólares.
La suma consiste en el piso Chateau Libertador (dos millones), la mansión en el barrio privado Santa Bárbara de Tigre (US$ 1.800.000), los dos departamentos en Las Cañitas (valuados en medio millón de dólares), tres en Palermo (1.200.000) y otro piso en Puerto Madero (otros 500 mil). Y también una Lamborghini Gallardo, un Mercedes Benz SLS AMG y una Ferrari Fioraro, cosas adquiridas cuando eran marido y mujer.
Pero tras la ruptura con el rubio y ex jugador de River, Wanda enamoró y se casó con otro futbolista (muy amigo de Maxi, por cierto): Mauro Icardi.
El jugador del Inter trata a su esposa como una reina y ya gastó siete millones de pesos en diferentes regalos para ella: Rolls Royce Wraith (300 mil dólares), una Lamborghini Gallardo (sí, otra más), joyas (valuadas en ¿solamente? 70.000), más aparatos tecnológicos, y carteras. Además, la rubia recibió 900 mil dólares que le corresponden por la mitad del dinero que recibió el joven de 21 años en la temporada 2014.
Como si eso fuera poco, la rubia que acaba de dar a luz a su primera hija, Francesca, sacará otro porcentaje de la renovación que el club le hará a su actual esposo durante esta semana. Según los medios europeos, el delantero se quedaría cuatro años más en Italia a cambio de 2.315.000 dólares por temporada.
Esto le garantiza a Wanda unos cinco millones y medio hasta 2019.
¿Qué tal?