El nuevo gobierno italiano superó con facilidad su primer voto de confirmación en el Parlamento ayer después de que el nuevo primer ministro, Enrico Letta, hizo concesiones a sus intranquilos aliados de la coalición gobernante, prometiéndoles relajar parcialmente las medidas de austeridad que han pesado en los italianos impacientes por la lentitud de la recuperación económica.