22 de septiembre de 2013 - 22:36

Una Virgen que dio el nombre a Buenos Aires

Venerada por los marineros italianos desde hace siete siglos, la Virgen de Bonaria, cuyo santuario visitó ayer el Papa, apareció según la leyenda en las costas de Cerdeña en el siglo XIV llevada por los españoles y dio origen al nombre de la ciudad de Buenos Aires.

La leyenda cuenta que el 25 de marzo de 1370, cuando una nave que llegaba de España a la isla italiana de Cerdeña fue sorprendida por una gran tempestad, se cumplió una extraña profecía.

Después de que los marineros arrojaran al mar toda la carga para salvarse, incluida una pesada caja, ésta llegó al cabo de un tiempo a Cagliari, precisamente bajo la colina de Bonaria.

Los frailes mercedarios del convento, al abrirla, hallaron una preciosa imagen en madera de la Virgen, de poco más de un metro de altura, la misma que se encuentra expuesta actualmente en el santuario y que es venerada desde entonces por los habitantes de la isla y en particular por los marineros.

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