Aakash Manaswi tenía 17 años cuando presentó un invento destinado a proteger las colmenas de uno de sus enemigos más persistentes: el ácaro varroa. El estudiante de Orlando, Florida, desarrolló un dispositivo que utiliza dióxido de carbono (CO) como alternativa a ciertos tratamientos empleados contra esta plaga y obtuvo un premio de US$10.000 en una importante feria internacional de ciencias.
Su proyecto fue reconocido en la edición 2026 de la Regeneron International Science and Engineering Fair (ISEF), organizada por la entidad estadounidense Society for Science. Sin embargo, lo más relevante no fue solamente el prototipo, sino el ensayo que realizó para comprobar cómo respondían las abejas y las colmenas.
El problema que buscó resolver: un parásito de las colmenas
La varroa es un ácaro que parasita a las abejas y representa una amenaza importante para la apicultura.
Puede debilitar a los insectos y contribuir a la transmisión de virus, lo que perjudica el funcionamiento de una colonia completa. Por esa razón, controlar su presencia es una tarea habitual para quienes producen miel.
Existen tratamientos específicos contra este parásito, pero algunos requieren precauciones por sus posibles efectos sobre las abejas o por la presencia de residuos.
Manaswi investigó si el CO podía ofrecer otra vía de control, sin depender exclusivamente de los productos convencionales.
Cómo funciona el dispositivo y qué resultados obtuvo
El proyecto recibió el nombre de Mite Blower. A partir de investigaciones previas sobre los efectos del dióxido de carbono, el joven desarrolló un prototipo y se concentró en evaluar su desempeño fuera del laboratorio.
Según la organización del concurso, llevó adelante una prueba de campo de diez semanas con 60 colmenas.
En ese período comparó el sistema con tratamientos utilizados habitualmente para combatir la varroa. La entidad informó que el dispositivo consiguió resultados similares o superiores en la eliminación de los ácaros.
También señaló que las colonias tratadas con CO mostraron mejores indicadores de salud y produjeron más miel que las tratadas con pesticidas durante ese ensayo. Son resultados prometedores, aunque no equivalen a demostrar que el sistema sea seguro y eficaz en cualquier clima, apiario o escala comercial.
Por qué le dieron el premio de US$10.000
Manaswi ganó el Peggy Scripps Award for Science Communication, un reconocimiento que distingue a un finalista capaz de explicar su investigación al público general y transmitir su impacto social. La organización establece que el dinero se destina a gastos de educación posterior a la escuela secundaria.