Las calles de Varsovia, la capital de Polonia, fueron testigos de una escena que muchos confundieron con una producción de ciencia ficción o un video generado por inteligencia artificial: un robot humanoide corriendo a toda velocidad durante la noche detrás de una manada de jabalíes mientras gritaba "¡Fuera!" en polaco.
Sin embargo, la secuencia es real y tiene como protagonista a Edward Warchocki, el primer robot influencer de Polonia, que se ha convertido en un fenómeno viral sin precedentes.
Edward es un robot del modelo Unitree G1, fabricado por la empresa china Unitree Robotics, que mide aproximadamente 132 centímetros de altura. El proyecto es liderado por el empresario Radosaw Grzelaczyk y el desarrollador Bartosz Idzik, quien creó el sistema operativo MERA OS, el "cerebro" que dota al androide de una personalidad bromista y cercana.
Gracias a su avanzado software de IA, Edward puede mantener conversaciones autónomas, realizar compras, pasear perros e incluso ha participado en la maratón de Varsovia y en la versión polaca de "Bailando con las estrellas".
De las redes sociales al Parlamento de Polonia
En solo 45 días desde su debut en las calles, el androide superó las 1.500 millones de vistas en las redes sociales. Su popularidad lo ha llevado a escenarios de alto nivel como la Cámara Baja del Parlamento polaco, donde ha participado en conferencias de prensa con políticos y ha respondido a sus preguntas.
Incluso se le ha visto luciendo accesorios de lujo, como un reloj Rolex valorado en unos 20.000 euros, como parte de su identidad de influencer.
Pese a esto, el video persiguiendo jabalíes ha reavivado la discusión sobre un problema persistente en Varsovia: la expansión de miles de estos animales en zonas residenciales. Mientras algunos usuarios celebran la idea de que los robots humanoides se encarguen de expulsar animales no deseados de las ciudades, otros plantean serias dudas éticas.