Una camarera denunció que fue despedida tras solicitar una baja médica por una operación. La joven relató que primero informó a su jefe que no podía asistir por un fuerte malestar. En ese momento, el encargado respondió de manera comprensiva. Sin embargo, cuando el médico confirmó la necesidad de una intervención quirúrgica y le otorgó 15 días de baja, la situación cambió.
Poco después, la trabajadora recibió un mensaje de la Seguridad Social notificando la rescisión de su contrato. Sorprendida, le escribió a su jefe: “¿Me despides así? ¿Por ponerme enferma? ¿Me van a operar y me despides?”. Como respuesta la citaron para recoger su documentación en el local.
La situación se hizo pública a través de Soy Camarero, una cuenta de X (antes Twitter) conocida por visibilizar abusos laborales en el sector. Allí compartieron capturas de pantalla de la conversación, bajo el título “Prohibido enfermar”.
Lo más polémico llegó después: la hija de los empleadores atacó a la joven a través de sus estados de WhatsApp, con mensajes ofensivos sobre su aspecto físico y su situación.
La difusión del caso generó indignación en redes sociales, donde usuarios pidieron que se dé a conocer el nombre del restaurante y anticiparon posibles sanciones por despido improcedente.