El ataúd de la ex primer ministro británica, Margaret Thatcher
El ataúd de la ex primer ministro británica, Margaret Thatcher
, será escoltado por militares de ese país que participaron en la
Guerra de Malvinas
, durante el funeral que se realizará el próximo miércoles en Londres.
De acuerdo a los detalles de la ceremonia revelados hoy, más de 750 miembros de las fuerzas armadas desfilarán a lo largo de la ruta que unirá el Parlamento con la catedral de San Pablo, en el centro de la capital inglesa.
Habrá además tres bandas con sus tambores cubiertos en negro en señal de luto y se realizará un saludo de armas desde la Torre de Londres.
El carruaje que trasladará el féretro será escoltado por militares que participaron por tierra y mar de la Guerra de Malvinas en 1982.
El editor político de la
cadena BBC, Norman Smith,
señaló que esto muestra ôlo significante“ que fue el conflicto bélico en el archipiélago para la "Dama de Hierro".
El suntuoso funeral tendrá honores militares similares a los que se llevaron a cabo en memoria de la princesa Diana de Gales y estará sólo un escalón por debajo de un funeral de Estado reservado para los monarcas y personalidades destacadas, siempre y cuando tenga el permiso de la Reina y el voto favorable del Parlamento.
Thatcher, sin embargo, rechazó en vida que se acordara para ella una excepción que se ha concedido en la historia a unos pocos héroes británicos, como al almirante Nelson (vencedor en la batalla de Trafalgar), el duque de Wellington (derrotó a Napoleón en Waterloo) o Winston Churchill, quien lideró el Reino Unido durante la II Guerra Mundial.
El funeral de Churchill se convirtió, en 1965, en una de las mayores reuniones de jefes de Estado mundiales conocidas hasta entonces y fue la última ocasión en la que asistió al servicio fúnebre de un primer ministro británico Isabel II, quien casi medio siglo después acudirá a una ceremonia que será televisada en directo.
Los restos de Thatcher serán trasladados desde el Palacio de Westminster hasta la catedral de San Pablo, donde se oficiará un servicio fúnebre al que además de la reina asistirá su esposo, el duque de Edimburgo.
Todo este despliegue generó muchas críticas por el elevado costo que tendrá por lo controvertida que es la figura de Thatcher y los ajustes que se están realizando en el presupuesto, pese a lo cual el gobierno británico hizo hoy en una abierta defensa de la utilización de dinero público para financiar el funeral.
Según cifras no oficiales que dieron a conocer algunos diarios británicos, el costo del funeral será de 10 millones de libras.
La familia de la ex líder conservadora y la fundación que lleva su nombre se harían cargo de algunos de los gastos, aunque la mayor parte, incluyendo la seguridad, sería afrontada por el gobierno.
"Privaticemos su funeral, saquémoslo a concurso público y aceptemos la oferta más barata, es lo que ella habría querido", señaló irónico el cineasta Ken Loach, quien a través de sus películas denunció la crisis social y económica que provocó ôLa Dama de Hierro“.
El dinero público también será utilizado para la sesión extraordinaria que realizará la Cámara de los Comunes en tributo a la líder conservadora.
Los legisladores estaban de receso por las Pascuas y podrán reclamar hasta casi 4 mil libras cada uno en gastos de viaje por volver con antelación.
El canciller británico, William Hague, señaló que "es correcto que el Parlamento se reúna y conmemore a semejante líder de proporciones históricas para nuestro país“, al tiempo que destacó que Thatcher negoció un aporte presupuestario a la Unión Europea que ya le permitió al Reino Unido ahorrar 75 mil millones de libras.
"Eso pone la cantidad de dinero en perspectiva, así que creo que podemos afrontar una contribución al funeral“, comentó.
Paralelamente, la policía británica está monitoreando las redes sociales, foros de Internet y algunas redes de mensajería móvil para evitar posibles protestas durante el funeral, luego de las celebraciones que hubieron en ciudades como Belfast, Leeds, Brixton, Liverpool y Glasgow.
En Bristol, oeste de Inglaterra, uno de estos festejos terminó con seis policías heridos luego de que unas 200 personas "se negaron a dispersarse de manera pacífica y arrojaron botellas y latas", de acuerdo a la versión policial.
Scotland Yard teme que haya demostraciones durante el funeral, por lo que diagramó estrategias para monitorear redes sociales como Twitter y Facebook, foros de Internet y la red de mensajería de BlackBerry en busca de anuncios de protestas.
Los matutinos aseguran, incluso, que la policía podría realizar arrestos preventivos de posibles manifestantes, tal como ocurrió durante la boda real entre el príncipe William y la duquesa Kate Middleton en 2011.
Pese a estas advertencias, a través de Internet se está convocando a una fiesta el próximo sábado para celebrar la muerte de la ex líder conservadora.
El escenario será la plaza Trafalgar, en la capital inglesa, donde se produjo en 1990 uno de los enfrentamientos más violentos en contra de la capitación, un impuesto municipal que obligaba a todos a pagar lo mismo sin importar el ingreso y el lugar de residencia.