Unos 3.000 opositores se manifestaron ayer para reclamar la liberación del líder Leopoldo López, acusado formalmente por la Fiscalía de incitar a la violencia mientras el Gobierno lo señala de promover un golpe de Estado en Venezuela, sacudida por dos meses de protestas que dejan 39 muertos.
López "fue acusado el día de hoy (por ayer). Al tribunal le corresponde fijar la audiencia" por los delitos de "instigación pública, daños a la propiedad en grado de determinador, incendio en grado de determinador y asociación para delinquir", dijo por la mañana la fiscal general Luis Ortega Díaz.
Los manifestantes, convocados bajo el lema "Liberen a Leopoldo", se reunieron en la Plaza Brión, en la zona Este de Caracas, bastión de la oposición y que limita con el centro de la ciudad, terreno del chavismo. "La señal de que el gobierno empieza a respetarnos es liberar a Leopoldo López y a los presos políticos" dijo, a Ernesto Palacios, un militante de Voluntad Popular, de 31 años.
Un grupo de manifestantes provenientes del interior del país discutía una propuesta de permanecer "en resistencia" durante 24 horas en la Plaza Brión, el mismo sitio donde el 18 de febrero se entregó López a la Justicia, un ambicioso economista de 42 años egresado de Harvard y líder del partido Voluntad Popular, en el ala radical de la opositora coalición Mesa de la Unidad Democrática.
Las protestas han dejado 39 muertos, 608 lesionados y 192 personas bajo proceso judicial, entre ellos el mismo López y dos alcaldes. Otra líder radical opositora, María Corina Machado, fue destituida como diputada por la Asamblea Nacional y el Tribunal Supremo de Justicia.