En medio de las protestas masivas que se viven en diferentes ciudades de Francia contra el encarecimiento del costo de vida, este lunes diferentes agrupaciones estudiantiles bloquearon el acceso al museo de Louvre y obligaron al establecieron a cerrar sus puertas hasta nuevo aviso.
Si bien la movilización estudiantil no está directamente relacionada con el funcionamiento del museo, los manifestantes se reunieron en las cercanías del lugar, evitando que los turistas puedan acercarse a la famosa pirámide de cristal.
Un dato que se destacó en redes sociales fue la presencia de ciudadanos argentinos que habrían llegado a la ciudad para visitar el museo, pero observaron que no podían ingresar.
En videos que se difundieron, se pueden escuchar cánticos e insultos típicos por parte de argentinos que cuestionaron el accionar de los manifestantes y repudiaron la medida de fuerza.
Del otro lado de las vallas de seguridad, los turistas lanzaron insultos como “hijos de put*” y realizaron gestos de “fuck you” hacia los estudiantes.
Desde el museo de Louvre emitieron un comunicado e informaron que el lugar permanecerá cerrado hasta nuevo aviso: "Estimados visitantes, debido a un movimiento social estudiantil, el museo está cerrado temporalmente. Pedimos disculpas por las molestias ocasionadas", publicó la institución en su cuenta de X.
Protestas y violencia en Francia
Entre los reclamos, los manifestantes denuncian recortes presupuestarios, supresión de puestos de trabajo y deterioro de los servicios públicos. Además, acusan al Gobierno de responder con represión policial.
Las protestas del sábado derivaron en episodios de violencia en varias ciudades francesas. Según las autoridades, grupos de manifestantes enmascarados provocaron incendios e ingresaron por la fuerza en edificios públicos, incluidos ayuntamientos.
Un auto arde en la plaza de la República mientras estallan enfrentamientos entre manifestantes y la policía durante una protesta contra el aumento del coste de la vida y los recortes en París, Francia.
EFE
Uno de los incidentes más graves ocurrió en Limoges, en el centro del país, donde las llamas envolvieron el ayuntamiento del siglo XIX. El incendio provocó el derrumbe del techo y dejó el edificio prácticamente destruido.
El domingo, cientos de manifestantes volvieron a reunirse en la Place de la République, bajo una fuerte presencia policial. Los agentes utilizaron gases lacrimógenos cuando se produjeron nuevos momentos de tensión.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, defendió el derecho a la protesta, pero cuestionó los hechos violentos. “El derecho a protestar es un derecho fundamental. Sembrar deliberada y colectivamente el desorden mediante la violencia no lo es”, escribió en la red social X.
El Gobierno anunció toque de queda
Ante esto, el Gobierno decretó toques de queda nocturnos para el lunes y martes que afectarán a las ciudades de Lille, Douai, Wattignies y Denain.
Según señaló la Agencia EFE, los toques de queda parciales tienen como objetivo proteger los comercios después de los saqueos que han impactado a unos 3.000 establecimientos y los episodios de gran violencia registrados.
"Es un toque de queda por territorios, parcial. Me parece que, en este momento, es un instrumento más adaptado que decretar el estado de emergencia", declaró el primer ministro, Sébastien Lecornu.