A los 42 años, Alicia Harris atiende como enfermera en la misma unidad de oncología donde recibió tratamiento contra un cáncer de mama gestacional. Tras superar la enfermedad y dar a luz a su hija Journi, la mujer decidió cambiar de profesión para acompañar a pacientes que atraviesan su misma experiencia.
El diagnóstico irrumpió en 2021 durante una revisión de rutina en la semana 14 de su embarazo. Pese a que su médico inicial le sugirió interrumpir la gestación, Harris buscó una segunda opinión médica con un especialista dispuesto a liderar un tratamiento oncológico adaptado a la etapa de gestación.
¿Cómo fue el tratamiento contra el cáncer de mama durante el embarazo de Alicia Harris?
Bajo el nuevo protocolo médico, se sometió a una tumorectomía y realizó quimioterapia durante el tercer trimestre de embarazo. Finalmente, dio a luz a su hija a las 36 semanas de gestación, antes de continuar con radioterapia y terapia hormonal durante un año y medio.
Atravesar el tratamiento oncológico en paralelo al puerperio inspiró a Harris a crear la fundación Journi for Two, una organización sin fines de lucro enfocada en orientar a mujeres embarazadas diagnosticadas con cáncer. Sin embargo, tras dos décadas de trabajo en la industria de la belleza, sintió la necesidad de involucrarse de manera directa en la atención médica.
¿Por qué Alicia Harris dejó la belleza para ser enfermera oncológica?
A los 40 años resolvió inscribirse en la carrera de enfermería para integrarse al hospital donde la atendieron. “Decidí volver a estudiar porque quería estar más involucrada de manera directa con otras mujeres que atraviesan lo mismo”, explicó Harris sobre su cambio de vida.
Ingresar al aula representó un desafío significativo tras más de 20 años en un rubro diferente. “Tuve síndrome del impostor porque estaba luchando con la supervivencia. Ni siquiera pensaba que fuera capaz de hacerlo, pero realmente lo logré. Pasar de la belleza a la enfermería fue como aprender un idioma diferente”, confesó.
Actualmente, Harris comparte su historia clínica con las pacientes que ingresan a la sala. “Tuve una enfermera que me dijo lo mismo en mi primera cita, me tomó la mano y me dijo que todo estaría bien. Me alegra mucho continuar ese legado”, concluyó la enfermera.